El segmento de las pick ups medianas atraviesa una nueva etapa de transformación con la llegada de versiones que combinan electrificación y motorizaciones nafteras, un esquema que no se veía desde hace varios años en el mercado regional.
El desarrollo de variantes en uno de los modelos más vendidos del mercado marca un giro en la estrategia de producto.
Las pick ups dominan el mercado argentino
El segmento de las pick ups medianas atraviesa una nueva etapa de transformación con la llegada de versiones que combinan electrificación y motorizaciones nafteras, un esquema que no se veía desde hace varios años en el mercado regional.
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En este contexto, Ford Argentina avanza con el desarrollo de dos nuevas configuraciones de su pick up mediana, que incluirán una variante híbrida enchufable y otra con motor exclusivamente naftero turboalimentado, lo que marca un cambio relevante dentro de la estrategia de producto de la compañía.
Las nuevas versiones estarán impulsadas por un motor 2.3 EcoBoost turbo, que también será la base de la variante híbrida, donde trabajará en conjunto con un sistema eléctrico para alcanzar mayores niveles de potencia y eficiencia.
Aunque la industria local había migrado casi por completo hacia motores diésel en este tipo de vehículos, el regreso de opciones nafteras abre nuevamente el abanico de configuraciones mecánicas dentro del segmento.
La estrategia responde a una combinación de factores técnicos y de uso: por un lado, la compatibilidad de los sistemas híbridos con motores nafteros; por otro, la posibilidad de reducir costos operativos al utilizar combustible de menor precio relativo en el mercado local.
Con estas incorporaciones, la gama quedará compuesta por cinco alternativas de motorización, incluyendo las variantes diésel tradicionales y las nuevas opciones electrificadas.
Los motores diésel continúan siendo el Panther 2.0, en versiones de 170 y 210 caballos, y el Lion 3.0 V6, con 250 caballos de potencia, mientras que las nuevas configuraciones suman el EcoBoost 2.3 turbo de aproximadamente 190 CV y su variante híbrida, que eleva el rendimiento total a cerca de 280 CV con asistencia eléctrica.
El sistema híbrido, además, incorporará una batería ubicada en el eje trasero, lo que permitirá ofrecer una autonomía eléctrica estimada en torno a los 40 kilómetros en uso urbano, junto con una autonomía total que podría superar los 1.200 kilómetros dependiendo de las condiciones de manejo.
El regreso de versiones nafteras en pick ups medianas se interpreta como un movimiento estratégico dentro de la transición hacia la electrificación, donde conviven distintas tecnologías en función del uso, el costo y la infraestructura disponible.
Con estas nuevas configuraciones, el segmento suma alternativas que combinan potencia, eficiencia y flexibilidad de uso, en un escenario donde la competencia entre tecnologías se vuelve cada vez más relevante para los usuarios profesionales y particulares.