10 de enero 2001 - 00:00

Agro: optimismo de empresarios en 2001

Agro: optimismo de empresarios en 2001
El sector agropecuario no fue la excepción del año difícil por el que pasó la economía. A la baja de precios de los productos, la crisis de los mercados de la carne por el brote aftósico y de la BSE en Europa y los problemas financieros que se vienen arrastrando desde hace años, se les sumaron las inundaciones en la región pampeana y los devastadores incendios de fin de año en La Pampa y Mendoza.

En lo relativo a la producción, las condiciones climáticas adversas redujeron los rendimientos promedio de trigo a pesar, de lo cual, se espera una producción levemente superior a la campaña anterior.

En los cultivos de verano, se espera una disminución del orden de 11% del área sembrada de maíz, de 36% en girasol y un incremento en el área sembrada de soja de alrededor de 16%.

En los mercados internacionales se nota un repunte de precios en trigo, soja y harinas de soja que los analistas estiman que se mantendría, en especial en el trigo. En conjunto, la expectativa para 2001 es notablemente mejor que en 2000, indicó el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).

La producción de manzanas y peras en 2001 promete un incremento de alrededor de 44%, marcando una sustancial diferencia con 2000, año en el que se notó la caída tanto de la producción como de las exportaciones en casi todas las frutas. A pesar de todo esto, en la última encuesta del IICAArgentina a empresarios del sector, los productores de frutas y hortalizas fueron los más optimistas.

El tema excluyente del último trimestre y del año en general fue el brote de aftosa en todo el Cono Sur, incluido el de Uruguay. Toda la región sufrió una fuerte retracción de las exportaciones por esta causa, al cerrarse los mercados de EE.UU. y Canadá. En octubrenoviembre las exportaciones argentinas de carnes frescas y cuota Hilton cayeron 28% en valor y 30% en volumen. Al final del año, estos mercados fueron reabiertos, por lo que no debería haber más problemas en el futuro cercano, siempre y cuando se mantengan las medidas de vigilancia y control.

En este sentido, vale la pena señalar las medidas especiales adoptadas para controlar el ganado proveniente de provincias limítrofes con
Paraguay y Bolivia.

Vaca loca

Al mismo tiempo, se desató una nueva crisis de la «vaca loca» (Encefalopatía Espongiforme Bovina) en Europa, al detectarse animales enfermos en España y más casos en Francia, con algunas muertes humanas por la enfermedad de CreutzfeldtJakob modificado. Esta crisis, si es bien manejada en el rubro del consumidor por parte de la Argentina, puede redundar en un beneficio, toda vez que el riesgo de «vaca loca» es virtualmente nulo para el país por la alimentación a pasto de su ganado.

En el mercado local, el consumo interno de carnes rojas ha seguido disminuyendo por el cambio en los hábitos de consumo, habiendo bajado el precio de los cortes en las góndolas.


Igual, sigue la escasez de ganado pesado y es difícil encontrar lotes de alta calidad, lo que provoca un mantenimiento de precios. El SENASA ha tornado medidas específicas para el manejo y faena de ganado orientado a la UE y está dando los primeros pasos para la definición de un sistema de trazabilidad, indicó el Departamento de Estudios Agroalimentarios del IICA.

Mientras tanto, la
producción láctea comienza a mostrar los efectos de los bajos precios por los que está pasando, habiendo disminuido la producción de leche por efecto de la desaparición de los tambos de menor tamaño y más ineficientes, sumado a las condiciones climáticas adversas.

El contexto internacional se muestra difícil, con un mercado que no se expande rápidamente y una oferta que lo hace a un ritmo mayor. Brasil, por ejemplo, está aumentando su producción a un ritmo mucho mayor que el aumento del consumo interno. A esto habrá que darle seguimiento muy estrecho, ya que impactará, sin duda, en las posibilidades de colocación de productos en los mercados internacionales en un plazo no muy distante.

La
industria de alimentos no fue ajena al mal año que experimentó el sector. Su producción para los primeros 11 meses del año se vio disminuida en 2,9% respecto de 1999 y se notaron incrementos solamente en yerba y, a pesar de los problemas, en carnes rojas y blancas.

Los principales movimientos de inversiones, compras y fusiones se vieron en
cerveza y en pesca.

Las expectativas empresariales, medidas por la encuesta trimestral del IICA, indican una mejora en el optimismo del sector y se espera una recuperación en el corto plazo.

En el ámbito de las
exportaciones agroalimentarias, el valor total se mantuvo estancado, habiendo perdido participación relativa en el total de las exportaciones argentinas. Esta situación obedece a una reducción del valor de las exportaciones de manufacturas de origen agropecuario (por caída de volumen) que se vio compensado por el incremento del valor de los productos primarios (por incremento de volumen).

Commodities

Los precios de las commodities están mejorando en los mercados internacionales y el euro recupera su valor frente al dólar, mientras que la economía brasileña mantiene su recuperación. Todo ello indica buenas perspectivas para 2001.

De acuerdo con las proyecciones del IICAArgentina,
las exportaciones agroalimentarias llegarían a superar los u$s 15.000 millones.

En síntesis, un annus horrendus para el sector, pero con perspectivas de mejoras para aquellos que lograron sobrevivirlo.