11 de junio 2008 - 00:00

Corea: crisis por temor a "vaca loca"

Seúl estalló con masivas protestas contra la importación de carne desde EstadosUnidos. La población teme que el producto contenga el mal de la «vaca loca». Lacrisis ya forzó la renuncia del jefe de gobierno y su gabinete.
Seúl estalló con masivas protestas contra la importación de carne desde Estados Unidos. La población teme que el producto contenga el mal de la «vaca loca». La crisis ya forzó la renuncia del jefe de gobierno y su gabinete.
El jefe de gobierno de Corea del Sur, Han Seung Soo, y todo su gabinete presentaron ayer sus renuncias, como consecuencia de las masivas y violentas protestas ocurridas en ese país asiático contra la reanudación de las importaciones de carne vacuna de Estados Unidos.

El clima político y social se mantiene convulsionado, con nuevas y multitudinarias marchas ayer en Seúl contra un gobierno que lleva en el cargo apenas tres meses.

El presidente coreano, Lee Myung Bak, decidió en abril pasado reanudar las importaciones de carne de vaca de Estados Unidos, desestimando la preocupación de los ciudadanos por la encefalopatía espongiforme bovina (BSE), conocida como mal de la «vaca loca». La autorización debía entrar en vigencia a mediados de mayo, pero aún no fue ratificada a causa de las protestas. A principios de este mes Seúl se vio obligada a informar que no aceptará importaciones de carne bovina norteamericana de más de 30 meses.

El país asiático aceptó en enero de 2006 reabrir su mercado de carne de vaca deshuesada proveniente de bovinos de menos de 30 meses, pero las autoridades rechazaron desde entonces varias entregas tras el descubrimiento de pequeños fragmentos de huesos. Antes de la instauración de embargos intermitentes, en 2003, Corea del Sur compraba cada año u$s 850 millones de carne estadounidense.

Ahora, tras la presentación colectiva de renuncia del gobierno se espera que el presidente acepte algunas de las dimisiones. El anuncio se conoció después de una reunión de gabinete y se especula con que Lee, cuyas reformas proempresariales para reconstruir la cuarta mayor economía de Asia se han visto frenadas por las protestas, aceptaría la dimisión de al menos tres ministros y varios asesores.

Los ministerios de Agricultura, Educación y Salud son los que tienen más probabilidades de cambiar de titular en los próximos días. Los responsables de Relaciones Exteriores y Finanzas podrían marcharse también mientras Lee trata de mostrar que su gobierno ha iniciado un nuevo capítulo.

Se consideraba que el acuerdo sobre la carne ayudaría a un pacto bilateral de libre comercio, el cual los líderes de Estados Unidos dijeron que no ratificarían a menos que Seúl abriera totalmente su mercado a la carne estadounidense.

Pero la apertura se convirtió en el móvil de una amplia serie de quejas contra las políticas del líder conservador, en particular de grupos izquierdistas y sindicatos. Ahora el gobierno busca obtener enmiendas al acuerdo de abril, al tiempo que señala que no está en medida de renegociarlo a fondo.

Dos equipos de negociadores surcoreanos fueron enviados el lunes a Washington para intentar llegar a una solución.

Lee alcanzó la victoria en la elección de diciembre, pero el apoyo a su gestión ha caído hasta alrededor de 20% tras 100 días en el cargo mientras crecen los ataques contra su gobierno.

La policía surcoreana ha emitido un alerta de máximo nivel por la protesta programada para ayer, que según sus cálculos podría reunir a 100.000 personas en las calles de Seúl. Los organizadores dijeron que el número podría ser de un millón en todo el país. Ya murió un activista surcoreano a raíz de las heridas que se ocasionó al inmolarse para protestar contra el acuerdo, dos semanas atrás.

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