23 de agosto 2002 - 00:00

Definen precio de vacuna antiaftosa

Los productores agropecuarios, que discutieron tanto tiempo con las empresas proveedoras de insumos por la pesificación del pago de fertilizantes, semillas y agroquímicos aceptaron ahora el pago en dólares de la vacuna antiaftosa. La decisión, motorizada y consentida, por ahora, sólo por algunas entidades del campo, no dejó de sorprender por estos días a muchos ganaderos que siguen pagando sus insumos en pesos y reciben la misma moneda por sus productos terminados (ganado y carnes).

La Confederación de Asociaciones Rurales de la Tercera Zona (CARTEZ), que depende de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA),junto con las fundaciones -que distribuyen las dosis -aceptaron ante el laboratorio Biogénesis -el único que hoy fabrica el producto- un precio que varía entre u$s 0,27 a u$s 0,31, según la forma de pago y el destino de entrega. El mismo acuerdo sería aceptado por CARBAP, la confederación que nuclea a productores de Buenos Aires y La Pampa.

En Santa Fe, también participó del acuerdo el Ministerio de Agricultura y Ganadería y se estableció primero un valor de u$s 0,35 por vacuna, y luego sorpresivamente se reacomodó entre u$s 0,28/0,30 según la forma de pago. Dichos valores están muy lejos de los que se pagaban un año atrás: u$s 0,25 que eran igual a 25 centavos de peso. Un productor que participó de las negociaciones se quejaba también porque, salvo excepciones, 10% de bonificación que el laboratorio cede a las fundaciones no es transferido a los productores nucleados en los entes sanitarios encargados de recibir y distribuir la vacuna.

• Renuncia

El tema no es menor: el pago de la vacuna antiaftosa desde un punto de vista superficial ya se devoró un secretario de Agricultura, Rafael Delpech, que la semana pasada denunció que le pidieron la renuncia por impulsar una apertura o liberalización del comercio (hoy concentrado no sólo por el único laboratorio que se arriesgó oportunamente en producir la vacuna sino en el manejo e intermediación de las fundaciones y en el rol del Estado en el obvio control). Pero el dato más importante está dado en que la comercialización de la vacuna antiaftosa pone en juego casi u$s 200 millones en una campaña, calculando las 60 millones de dosis reclamadas en la última campaña.

-Si no hay unidad de criterio, por qué los productores aceptan estos precios?, se le preguntó ayer a un ganadero.

-«Los productores no aceptan nada porque no saben nada. Estos acuerdos se hacen a espaldas de lo que piensa el ganadero real que sigue recibiendo pesos por sus animales y sigue pagando en pesos todos sus insumos que le permiten producir carne. Volvemos a ser víctimas de la falta de representatividad de las entidades, que reciben el apoyo de los funcionarios de turno para mantener sus estructuras», contestaba
Angel Girardi, presidente de Aprocaboa (Asociación Productores de Carne Bovina Argentina), una de las entidades que salió a denunciar las negociaciones para el establecimiento de un precio de vacuna.

Dejá tu comentario