26 de junio 2003 - 00:00

Destacan la necesidad de producir soja de calidad

Convocado por AACREA y Aapresid, hoy comienza MundoSoja 2003. Durante el encuentro, que se realizará en el hotel Hilton de esta Capital, panelistas especializados analizarán cómo producir más soja en forma sustentable cuando el cultivo ya ocupa más de la mitad de la superficie sembrada en el país con productos tradicionales.

«No quisiéramos desilusionar a nadie, pero el objetivo de MundoSoja no es promover el incremento indiscriminado del área sembrada de la soja, ni fomentar el monocultivo, sino invitarlos a hacer cada vez mejor soja, en el marco de sistemas sustentables de producción», señalan los organizadores de Mundo-Soja 2003. El desafío no es menor. Las proyecciones del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) para el complejo sojero indican que para el año 2013 el comercio mundial de poroto de soja debería aumentar 18 millones de toneladas, la harina de soja 11,5 millones de toneladas (equivalente en granos) y el aceite de soja 17 millones. El USDA proyecta, además, una tendencia positiva en los precios. La producción argentina de soja debería aumentar 10 millones de toneladas para abastecer en forma competitiva las mayores demandas del mercado mundial. Esto implica una superficie sembrada con la oleaginosa de más de 16 millones de hectáreas. Nuestro país es el tercer productor mundial de soja (la producción de la campaña 2002/'03 se estima en 35 millones de toneladas) y el primer exportador mundial de harina y aceite de soja.

En esta campaña, el complejo aportó 65% del total exportado de granos y subproductos, con un valor de 5.500 millones de dólares. Si se cumplen las previsiones para la década, las exportaciones del complejo soja podrían superar los 9.000 millones de dólares. El tema es cómo producir más soja, cuando el cultivo ya ocupa más de la mitad de la superficie sembrada en nuestro país con productos tradicionales. Emilio Satorre, profesor de la cátedra de Cereales de la UBA, señala que «la percepción de los riesgos es justificada».

La producción agrícola argentina aumentó cerca de 66%, pasando de 40 a 67 millones de toneladas, el área sembrada lo hizo en cerca de 35% y, entre los aspectos de más impacto, el escenario agrícola del país fue dominado por la expansión del cultivo de soja. De los 23 millones de hectáreas sembradas con cultivos de grano, aproximadamente 52% corresponde al cultivo de soja. En algunas regiones, estas tendencias son aun más acentuadas; por ejemplo, en el NOA (noroeste argentino) 76% del área está cultivada con soja.

• Alternativas

Nuevas tecnologías tales como la siembra directa, la fertilización o la incorporación de variedades e híbridos transgénicos pueden ser consideradas como contribuciones exitosas hacia la rentabilidad de las empresas, la estabilidad y la sustentabilidad de los sistemas. Satorre enfatiza que el concepto de sustentabilidad es intergeneracional, incorporando la idea de futuro; por ello, «la sustentabilidad no es un estado permanente o estanco, sino un camino».

«Es decir -agrega-, sustentables son las trayectorias de las empresas o sistemas. De allí que, el acento no deba ponerse sólo en la meta de producción sino en la capacidad de mantenerse en ella.»

Hay ejemplos que documentan la continua reducción de rindes en lotes de cultivo bajo monocultura de soja durante varios años. El catedrático explica en este sentido que, frente a este escenario, MundoSoja 2003 analizará las tecnologías necesarias para apoyar el comportamiento del sistema, buscando mantener la capacidad productiva de aquel que mayor impacto tiene sobre el resultado económico de las empresas, el cultivo de soja.

Así, la siembra directa, incorporada a las áreas productivas por razones ecológicas y empresariales, aporta al cultivo de soja y al sistema beneficios productivos a través del mejor manejo de la economía del agua, el aumento de la respuesta a la fertilización y a la productividad, el aporte al balance de carbono y nutrientes, la simplificación operativa del sistema y la incorporación de tecnologías de procesos.

• Rotación

En la misma línea, «la rotación de cultivos no debe ser vista como una tecnología de mero impacto ecológico sino que, en el contexto actual, debe ser analizada como una herramienta efectiva para mejorar el rendimiento del cultivo de soja, reducir sus costos y dificultades de producción y aumentar la estabilidad del sistema».

Varios factores pueden ser importantes en promover la sustentabilidad de las empresas agropecuarias: «Sin embargo -destaca Satorre-, hay pleno consenso en que una parte importante de la trayectoria sustentable de una empresa se construye sobre la actitud del productor y su capacidad de manejo de los sistemas y las tecnologías». Por ello, la capacitación es un aspecto central.

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