•... que, en la órbita oficial, entre los cambios y enroques que se plantean, habría un cambio de trascendencia para el sector agroindustrial, con el aparente alejamiento del secretario de Industria, Alberto Dumont, quien retomaría su carrera diplomática. Según aseguró el mismo, ya contaría con el okay legislativo y sus eventuales destinos serían Bruselas, en lugar del ex ministro de Economía de Duhalde, Jorge Remes Lenicov (el que aplicó la devaluación inspirada por Ignacio de Mendiguren) o, más probablemente, París, en reemplazo de Archibaldo Lanús. Un tanto llamativa la probable designación, dado que la carrera diplomática de Dumont todavía no alcanzaba el nivel para una embajada de primerísima línea como las mencionadas. Pero también, porque el desempeño del funcionario al frente de Industria fue más que decoroso y con un componente para nada despreciable: su gran conocimiento de las negociaciones comerciales, especialmente en el Mercosur, lo que determinó que, en muchos casos, llevara la voz «cantante», incluso del sector agropecuario. Según las versiones, su reemplazante podría ser Néstor Estancanelli, actualmente con destino en Australia, con lo que también esa embajada quedaría disponible.
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• ... que, aunque en forma bastante silenciosa, desde distintos frentes se sigue trabajando en pos de lograr un mercado regional de referencia para la soja, entre otras causas, porque el Mercado Común del Sur (Brasil, la Argentina y Paraguay, básicamente) ya producen más de 100 millones de toneladas de la oleaginosa, superando ampliamente a los Estados Unidos que, de todos modos, sigue manteniendo en el Chicago Board of Trade (CBOT) los precios de referencia internacional. Este mercado, a su vez, previendo justamente la fuerza productiva del Cono Sur, ya anunció (y avanza) en la apertura de un contrato Soja Brasil que, adelantó, estaría listo para 2005. Pero, a nadie escapa que Brasil en general, y el gobierno de Lula da Silva en particular, no son demasiado «proclives» a que los Estados Unidos le «marquen» el mercado. De ahí que no extrañe el avance en las negociaciones que están llevando a cabo con algunas bolsas locales. De hecho, la de Rosario y la BMF de San Pablo (Bolsa de Mercaderías & Futuros), parece que se orientaron a lograr un «flat price» de la región que estaría listo en unos meses más, y que se contrapone al «basis» que pretendería el CBOT (básicamente, uno es el precio real de la región y el otro, es la cotización en Chicago «ajustándola» a Brasil). El mercado de futuros se completaría con contratos de subproductos (aceites, harinas, etc.), además de los del poroto de soja. En ambos casos (Chicago y la región) parecen lanzados en una carrera por «primerear» en la cuestión, ya que la liquidez de ese mercado será para el que se imponga primero en la plaza. En el caso local, a su vez, la mira está puesta en el atractivo -y voluminoso- mercado chino para el cual requerirían, tanto volumen, como precios ciertos -y serios- de referencia.
• ... que, se pueden decir muchas cosas, menos que «hay aires de cambio» en el Instituto de Promoción de Carne Vacuna (IPCVA). Mientras sigue sin difundirse el accionar del controvertido instituto y todo el trabajo, si lo hay, es «puertas adentro», lo único que trascendió fueron los nombres de 2 de los tres nuevos asesores que exigió el gerente, Carlos Vuegen (al que tampoco se le escuchó la voz todavía y muchos se preguntan si será porque «no hay nada para decir», o porque «no sabe qué decir»). Los nombres en cuestión son el de Adrián Bifareti en promoción interna y el de Sergio Rey para la internacional, faltando aún el asesor en comunicaciones (¡!). También se supo que están elaborando un recetario con platos hechos con «cortes baratos» para que la carne vacuna «no desaparezca» de las mesas argentinas y prometieron láminas con los cortes vacunos de consumo interno, para distribuirse en la Rural, lo que ocurrió recién al segundo día de la muestra. «Parece que lo único que hace rápido el instituto, es decidir la participación en ferias internacionales», se quejaba un productor-dirigente, tampoco demasiado conforme con la performance demostrada hasta ahora.
• ... que, muchos se preguntan todavía quién es, dentro de Agricultura, el «hijo de carpintero», título atribuido al que «nació para serruchar». Pero, mientras se dirime semejante duda, al hombre en cuestión le surgió un competidor: Judas, según la calificación que dicho funcionario tiene en los pasillos de la Cancillería. No hace falta explicar las razones del apelativo.
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