... que, las últimas ventas y el cierre de la vapuleada Rural de este año, prácticamente constituyeron las escasas reuniones públicas de la semana. Obviamente, los temas siguieron centrados en las repercusiones del acto inaugural, aunque también el clima, la abrupta suba de la soja, los precios internacionales de la carne vacuna, la « avanzada» brasileña bien visible en tribunas y pistas (aunque también en los negocios), y algunas internas que se dispararon ni bien terminó la Rural, lograron su espacio en la grilla. De todos modos, el desconcierto ruralista por la actitud oficial en el predio palermitano, a partir de la orden de retirarse del acto dada al secretario de Agricultura, Javier de Urquiza (que éste trató de minimizar, sin lograr, de todas las formas posibles), dominaron las conversaciones en el resto de las entidades. Es que si bien la mayoría, excepto la Federación Agraria de Eduardo Buzzi, se pronunció adhiriendo y/o respaldando al titular de la SRA, Luciano Miguens, no todos coincidían en los pasos a dar a partir de allí. Incluso, hasta la propia línea opositora de La Rural cayó en el desconcierto centrándose más en su propia interna que en lo que había ocurrido en la tribuna oficial, lo que terminó descolocándolos más aún de lo que había quedado el propio Miguens después de lo que muchos consideraron una « sobreactuación» oficial. Pero no hizo falta demasiado esfuerzo dirigencial ya que el propio devaluado De Urquiza dio el primer paso, comenzandouna serie de llamados,al menos a algunas de las entidades, como para recomenzar el «diálogo». Para muchos la actitud respondió al hecho, bastante previsible, de que esta vez la población no adhirió al «enojo» oficial con el campo, lo que obligó a un rápido reacomodamiento de la estrategia oficial que, incluso, fue superada por otros hechos realmente graves. De todos modos, tan rápido fue el giro gubernamental que las huestes de José Pedraza, del gremio de La Fraternidad que aparentemente eran los encargados, esta vez, de encabezar la réplica «popular» contra los ruralistas, quedaron fuera de foco publicando una solicitada «anticampo», plagada de errores y de frases hechas, más lógicas en algún tratado de historia del siglo pasado que de la actualidad (terratenientes, minorías de privilegios, exclusión, gobiernos golpistas, etc.) cuando, en realidad, la gente ya estaba con su atención puesta en las valijas sin dueño, de la comitiva del bolivariano Hugo Chávez. «Un desperdicio de recursos», al decir de un gremialista.
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... que, el tema no terminó ahí. Es que también apareció una larga carta apócrifa (4 páginas), que teóricamente firmaba Luciano Miguens, en la que realmente se criticaba con fuerza al gobierno en general, y más específicamente en su relación con el campo. A pesar de algunos errores y bastante improvisación, la misiva relevaba algunos aspectos importantes, aunque impensables con la rúbrica de Miguens, tanto en la orientación como en el estilo. La conmoción en La Rural, además, volvió a poner la interna sobre el tapete, pero no sólo la de la línea opositora, sino también la que el ex titular de la entidad, por 4 períodos, Enrique Crotto, tiene contra el actual vicepresidente, y uno de los candidatos más firmes a suceder a Miguens, Hugo Luis Biolcati. Tampoco en CRA las cosas estuvieron demasiado tranquilas y la casi nula exposición pública de su titular, Mario Llambías, parece no contribuir demasiado a afianzar su posible reelección en octubre aunque, el tema queda bastante diluido por las diferencias que se están produciendo en varias de las confederadas, especialmente del norte (por caso, se dice que Enrique Santos, titular de La Rural de Resistencia, y ex marido de Elisa Carrió, estaría siendo impulsado a presidir Chafor), mientras que el dividido Litoral no tiene peso específico actualmente. Así las cosas, por ahora sólo la poderosa CARBAP parece tener alguna posición más o menos sólida, seguida a alguna distancia por la mediterránea CARTEZ. El resto, aún tiene que definir su propia postura antes de jugar el destino de su entidad madre.
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... que, de todos modos, los temas gremiales no son los que le quitan el sueño a los productores agropecuarios por estos días. Es que el frío, las heladas y la seca tienen a mal traer a productores de muchas zonas, tanto que algunos ya están contratando cisternas para llevar agua al campo, aunque sea para el personal, mientras que la mortandad de hacienda continúa aumentando. La diferencia parece mayor cuando se observan los refortalecidos precios internacionales, también en este producto que, en el caso de la valiosa Cuota Hilton, superan los u$s 14.000, cifra impensada hace un año. Aún sin llegar a los valores de la preciada Cuota, y mucho más cerca geográficamente, el precio del ternero en Uruguay ronda u$s 1,40 el kilo vivo, lo que acentúa la desesperanza local donde, los productores no logran, siquiera, cobrar las mal llamadas «compensaciones» con las que se pretende devolver una porción mínima de las exacciones a que se somete, especialmente, a la ganadería de cría. Aun así, el potencial argentino sigue disparando negocios más que atractivos para productores e industriales de distintas partes del mundo pero, en especial, para los del principal exportador mundial de la actualidad: Brasil. Así se vio a divertidos brasileños poblar las paquetas mesas de varios remates, por ejemplo, de la raza Brangus. Inadvertido paseó varios días por el restorán central, Marquinho, un corpulento joven -36 años- dueño de varias plantas frigoríficas en su país, también en Uruguay, y que adquirió en la Argentina, en su momento, el frigorífico que era de Pilagá. Parece que cuando terminó la Rural, ya era propietario de otros dos: Estancias del Sur y el Vivoratá, según los rumores. Es que los brasileños, con la ayuda que tienen de su gobierno para concretar inversiones industriales en otros países de la región, no tienen problemas en esperar algún tiempo, a que las condiciones locales para la ganadería mejoren lo que, estiman, ocurrirá tarde o temprano. Para ellos, además, la carne vacuna argentina les otorgará el «touch» de calidad Premium que difícilmente puedan lograr, aún con las mejoras que registran sus rodeos. Pero ya durante los últimos días de la muestra, los comentarios de empresarios se alternaron con renovadas críticas y quejas por el SENASA. Es que además del total silencio alrededor de los Romero Brisco y la aftosa en Corrientes, que se produjo en forma casi tan abrupta como había resurgido hace un par de meses. «¿Qué habrá pasado?», se preguntaban varios criadores mesopotámicos. Pero el tema más urticante se dio entre los proveedores de caravanas a partir de una decisión del ente oficial que comanda Jorge Amaya, que parece que dejó fuera del mercado a cerca de 70 de las 73-75 empresas que actúan en el rubro, afectando un negocio de más de u$s 40 millones por año. Lo más comentado es que una de las poquísimas que quedó en pie figura a nombre de Oscar Barcos, hermano del controvertido ex titular del SENASA a fines de los 90, Luis Barcos, especialmente por haber sido quien dejó de aplicar la vacuna antiaftosa en octubre de 1998 cuando todavía no existían todos los recaudos como para hacerlo. Ahora, Barcos figura como director de la OIE (organización Internacional de Epizootias) para América Latina, y su nombramiento fue respaldado en 2003 por Amaya.
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