2 de febrero 2006 - 00:00

El ajo chino golpea de nuevo a los mendocinos

El ajo chino es nuevamente una amenaza para la producción. Este producto asiático está copando los mercados de Brasil, principal comprador histórico de la producción mendocina, lo que está produciendo una retracción en las exportaciones de esta provincia.

«En la venta de ajo al exterior, Mendoza es ' brasil dependiente' porque prácticamente toda la producción exportable se destina a ese mercado,
y sólo una pequeña parte se desvía a Europa, Estados Unidos y México», afirmó el diario «Uno» de Mendoza.

Por eso el decaimiento de este mercado, si bien se espera que sea transitorio, impacta directamente en la mayor actividad hortícola de Mendoza.


A esto se suma «un circuito de comercialización irregular fuera de los controles impositivos, que es efectuado por los propios importadores brasileños que llegan y se llevan la producción local por fuera del circuito de comercialización regular», expresó el diario.

La advertencia viene de la Asociación de Productores, Empacadores y Exportadores de Ajo, Cebolla y afines. Su coordinador, Juan Chappinotto, preocupado por esta situación, sostuvo que el ajo barato que llega de China complica la economía regional; por lo tanto, le pedirán a Brasil más controles.

En Mendoza hay 13.000 productores que dan trabajo a 12.000 personas en forma permanente y a otras 15.000 en forma temporaria. Esto, sin contar el flujo de actividad indirecta que genera en transportistas, despachantes, empresas aseguradoras, de comunicaciones y proveedores de insumos agrícolas, entre otros sectores. Por lo tanto, el perjuicio para el sector es, según sus protagonistas, preocupante.

Como consecuencia de la retracción en las ventas, a pesar de estar en plena temporada de exportaciones, el movimiento es menor que otros años.

«Es difícil competir con el ajo que proviene desde China; una caja llega a los puertos brasileños a un costo de entre u$s 3,50 y u$s 4, mientras que nosotros por esa suma no cubrimos ni los costos que se originan en Mendoza; ni hablar si sumamos el traslado», comparó el empresario.

• Barreras

Esto sucede aun cuando Brasil ha establecido fuertes barreras arancelarias para el ajo chino. «Aun así, vamos a exigir un cumplimiento más estricto de esas normativas. Para eso tenemos el apoyo de la Asociación de Productores de Ajo de Brasil, que también se ven perjudicados por la dura competencia del ajo chino», destacó el dirigente.

Además de los problemas de competencia que se generan en el territorio brasileño, Chappinotto explicó que tienen que lidiar con los importadores temporarios que llegan de Brasil para llevarse ajo.

«Hacen falta controles más estrictos por parte del Estado para que se termine la comercialización irregular por parte de los propios brasileños que llegan en la temporada de cosecha que comienza en octubre; se instalan en un galpón, no pagan impuestos, contratan personal en negro, no pagan retenciones y luego se llevan el ajo. Exigimos trabajar en un plano de igualdad», redondeó Chappinotto.

En la provincia hay alrededor de 100 galpones habilitados para empacar ajo. En la época de mayor producción, alrededor de 1998, se llegó a un pico de 180 galpones de empaque.

La provincia es la principal productora del país de ajo y la Argentina es el segundo exportador de ajos del mundo. El 80% de las exportaciones nacionales sale de Mendoza y de San Juan. Según los cálculos efectuados por la Asociación de Productores, que integra Juan Chappinotto, Mendoza mantiene en producción 10.000 hectáreas aproximadamente, y cada hectárea da un promedio de 8.000 cajas de 10 kilos de ajos para exportación.

Un pequeño porcentaje de producción de menor calidad queda para consumo interno y para semilla.
De las 88.000 toneladas que produce Mendoza, cerca de 80.000 toneladas se destinan al comercio exterior.

Dejá tu comentario

Te puede interesar