6 de octubre 2005 - 00:00

El país se beneficia con ventas de pomelos

En nuestro país se industrializan anualmente entre 70.000 y 100.000 toneladas de pomelo. Según el INTA, la producción de esta fruta en las provincias de Chaco y Formosa llega a aproximadamente 25.000 toneladas. La mayor parte de dicho volumen se industrializa, por lo tanto esta región aporta entre 20% y 25% del pomelo industrializado.

En el marco de FRUTAR 2005 Feria Internacional de Frutos Argentinos, la especialista Betina Ernst disertó sobre la situación actual de los mercados internacionales para el pomelo.

Ernst
destacó que «lejos, el principal productor de pomelo es Estados Unidos; en este país se cultiva la mitad de los pomelos que crecen en el mundo. También es el principal exportador e industrializador, por lo cual son los EE.UU. los que definen la evolución que toma el negocio del pomelo. Frente a tal predominio, todos los otros proveedores son de menor importancia».

En el Hemisferio Norte se destacan como productores y exportadores «secundarios» México, Cuba, Israel y Turquía. En el Hemisferio Sur se destaca como gran productor Sudáfrica,
país que es el segundo productor y exportador mundial. En Sudáfrica el negocio del pomelo tuvo un gran auge en los noventa. En esa década se incrementó fuertemente su producción y también la exportación, que es el principal destino de la producción sudafricana.

Como segundo productor austral se ubica la Argentina.
La evolución del pomelo tuvo en el caso argentino una evolución inversa a la sudafricana. En los noventa la desfavorable situación cambiaria para la exportación y los elevados costos internos determinaron que el pomelo pierda cada vez más su importancia, tanto en el mercado interno como externo. A fines de los noventa el panorama para los pomelos argentinos se mostraba bastante desfavorable: los precios internos y externos eran sumamente bajos, desalentando cualquier negocio; los problemas fitosanitarios se tornaron cada vez más importantes y los costos crecían.

Pero la situación mundial y la argentina cambiaron a partir de 2000. La principal razón de tal cambio fue la reducción de la producción de pomelo en la mayoría de los países productores. Dado que el pomelo era un negocio poco atractivo, muchos productores se volcaron a otros cultivos. A esto se sumaron los daños causados por los huracanes.

También la sensibilidad del pomelo a una serie de enfermedades desalentó la producción de esta fruta; a esto se contrapuso una demanda que respondió mejor que lo esperado. En Europa se mantuvo el consumo constante, en contra de las predicciones de su caída.

Por otro lado, continuó la especialista, los asiáticos, en especial los japoneses, descubrieron el pomelo, importando del mismo un volumen creciente. En el caso de la Argentina la devaluación ayudó a que nuestros pomelos vuelvan a ser competitivos en el mercado mundial. Por lo tanto el pomelo volvió a ser un negocio atractivo.

Ernst
resaltó que «hay que distinguir entre el pomelo fresco y el industrializado (jugo de pomelo). Hay buenas posibilidades para la Argentina para exportar pomelo fresco, pero a Formosa le va a ser muy difícil poder participar en la exportación ante las limitaciones fitosanitarias que presenta». Más interesante se plantea para Formosa el negocio del jugo, dadas las buenas cualidades de su pomelo.

EE.UU. es el país que maneja el negocio del jugo del pomelo, y fija el precio según el volumen procesado en su país. Como Florida, principal región productora de pomelo, sufrió grandes pérdidas, falta materia prima para elaborar jugos. Esto llevó a que los precios pagados por este producto subieran marcadamente durante el año pasado, tornándose atractivos.

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