16 de diciembre 2005 - 00:00

Forestadores piden políticas activas

«El problema más grave en la Argentina es la desaparición de los bosques», dicen los especialistas.
«El problema más grave en la Argentina es la desaparición de los bosques», dicen los especialistas.
Desde la Asociación Forestal Argentina (AFoA) volvieron a reclamarles a las autoridades nacionales la necesidad de una política forestal de largo plazo que permita un desarrollo sostenido y sustentable del sector, a la vez que resaltaron los beneficios de la actividad tanto para la generación de valor ambiental como social y económico.

El planteo fue realizado por el presidente de la entidad, Manuel Climent, en el marco del Encuentro Forestal y Foresto-industrial AFoA 2005, que se llevó a cabo en el Palacio San Miguel de la Capital Federal. Además, enfatizó: «Cuando en el mundo en general, y en nuestro país en particular, el problema más grave es la desaparición de los bosques naturales, ampliar la superficie forestada con especies de rápido crecimiento presenta múltiples beneficios ambientales, sociales y económicos».

Del encuentro participaron el subsecretario de Agricultura, Ganadería y Forestación de la Nación, Javier de Urquiza, y el coordinador del Foro de Competitividad de la Cadena Madera y Mueble, Gonzalo Campos, entre otras autoridades nacionales y provinciales, legisladores, y representantes de entidades de investigación, académicas, profesionales y empresarios del sector.

También se encontraron representantes de embajadas como las de Finlandia, Estados Unidos y Alemania, así como directivos y asociados de la Asociación de Fabricantes de Celulosa y Papel (AFCP), la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA), la Asociación Forestal Mesopotámica ( AFOME); y de la Asociación de Fabricantes y Representantes de Máquinas, Equipos y Herramientas para la Industria Maderera (ASORA), entre otras.

De esta manera, Climent enfatizó en las ventajas de la actividad. En ese marco, comenzósu discurso resaltando que «la forestaciónayuda a atenuar los problemas del cambio climático, dado que se capta el carbono de la atmósfera y se libera oxígeno; además, los árboles de especies de rápido crecimiento permiten recuperar suelos degradados, y otro factor importante es que, cuanto más árboles se planten, menos será la presión sobre el bosque nativo. Pero, por sobre todas las cosas, se debe tener en cuenta el fuerte impacto negativo que tienen los sustitutos de la madera, mientras que esta última tiene un gran valor social, ambiental y económico».

• Bosques

En ese sentido, remarcó que en la actualidad 90% del comercio internacional de productos de base forestal proviene de bosques nativos, mientras que la plantación de árboles de rápido crecimiento permite quitar presión sobre ellos, reduciendo el impacto ambiental; es que una hectárea de monte cultivado rinde diez veces más que una de nativo.

«Por eso es prioritario contemplar los bosques nativos en una ley que promueva su preservación y producción sustentable», exhortó Climent. También resaltó el trabajo logrado en el Foro de Competitividad Industrial de la Cadena Productiva de Madera y Mueble, en el cual los participantes de los organismos públicos y privados lograron consensuar una visión y un objetivo comunes a través de un Plan de Acción que, refrendado por el Ministerio de Economía, contempla 23 medidas para el sector.
Sin embargo, se lamentó porque «la aplicación plena de estas medidas aún no se materializó» y, en esa línea, manifestó la necesidad de políticas de Estado continuas para una actividad de largo plazo.

Un capítulo aparte tuvo el 3er. Congreso Forestal-Argentino y Latinoamericano, organizado por AFoA con en apoyo del gobierno de Corrientes. Hizo un repaso de las principales conclusiones a las que se arribaron en ese encuentro -con más de 250 trabajos presentados y casi mil participantes-, y uno de los principales ejes tratados por la mayoría de las comisiones fue la necesidad de una aplicación real y efectiva en todos sus aspectos de la Ley 25.080.

Al mismo tiempo, se trató la formulación de un Plan Forestal Nacional sobre la base de una planificación estratégica de largo plazo, contemplando todos los aspectos inherentes a la actividad y al ordenamiento territorial, y en coordinación permanente entre todos los actores involucrados, tanto en el contexto privado como público, nacional y provincial.

• Plan nacional

En cuanto a los planteos realizados por el presidente de AFoA, no difirieron mucho de los que se habían realizado en esta misma instancia el año pasado, remarcando que «no es posible alcanzar un plan nacional sin unificar la gestión de bosques cultivados y nativos bajo un mismo ámbito gubernamental», dado que actualmente se encuentran en diferentes ministerios. Asimismo, sostuvo: «No es posible saber hacia dónde vamos, sin un sistema de información de base adecuado, confiable y oportuno, y tampoco es posible aplicar las políticas del sector, sin una estructura administrativa nacional y provincial, con los recursos financieros y humanos adecuados». Señaló como imprescindible la continuidad de los programas y las políticas, a la vez que afirmó que, para generar inversiones de largo plazo, son necesarias políticas coherentes y continuas, y agregó que «la falta de una visión común en el Estado con respecto a la importancia del sector, y a apoyar una estrategia de largo plazo para el mismo, se refleja en mensajes contradictorios y en oportunismos discursivos, que quitan incentivos a la inversión». Tras el discurso de Climent, se le dio la palabra al subsecretario de Agricultura, Ganadería y Forestación, quien en primera instancia marcó las coincidencias con el presidente de AFoA en el análisis que realizó, al cual consideró muy «equilibrado».

De esta manera, De Urquiza compartió la visión respecto del sector y su importancia para el desarrollo del país, apostando a la calidad de vida y al aporte a las economías nacional y regionales. También estuvo de acuerdo en que el país lleva treinta años de atraso en materia forestal y foresto-industrial,-pero aclaró que se trataron de «las últimas tres décadas en las cuales, en realidad, les fue mal a todos los argentinos y no sólo a un sector en particular».

• Responsabilidad

En tanto, volvió a asumir la « responsabilidad por las demoras en el pago de los incentivos forestales -aporte económico contemplado en la Ley 25.080 para fomentar la plantación-», a la vez que manifestó la voluntad política del gobierno nacional de avanzar en la búsqueda de soluciones junto con el sector-para el desarrollo de la actividad.

En ese sentido, también coincidió con el titular de AFoA en la preocupación por las demoras en la ejecución tanto del Programa de Apoyo a la Mejora de la Competitividad de las Pymes del Sector Foresto Industrial, así como en la puesta en marcha de la segunda etapa del Proyecto Forestal de Desarrollo.

Finalmente, destacó la organización del 3er. Congreso Forestal y remarcó como fundamental comenzar a trabajar sobre las conclusiones obtenidas en ese encuentro por las diversas comisiones, «para comenzar a dar respuesta a estos planteos».

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