«La media docena de medidas que se han tomado en los últimos tiempos ha hecho todo para inducir a los miles de productores -que individualmente no coordinan sus acciones entre sí- a que vendieran menos hacienda», lo que provocó que la oferta cayera 10/12%.» El analista Ignacio Iriarte, especialista en mercados ganaderos, sostuvo que la confusión generada en esta plaza es «una hazaña» resultado de las acciones del gobierno. El director de Informe Ganadero consideró que la amenaza de incrementar las retenciones a las exportaciones de carnes fue «un cañonazo que han tirado sobre el mosquito y si nos descuidamos, el mosquito se corrió y lo único que hicieron fue tirar un cañonazo con un enorme daño». Iriarte explicó que «se está poniendo como chivo expiatorio a la exportación sin que el gobierno reconozca que el consumo es 75%/78% de la demanda y el consumo en este momento está imparable. Lo que podría haber hecho el gobierno era dejar tranquilas las cosas y aprovechar un mes de noviembre y diciembre, que estacionalmente son los meses de máxima oferta, pero cometió todos los errores posibles para desestabilizar un mercado que, si no hubieran hecho nada, les hubiera dado una gran cantidad de carne y los aumentos hubieran sido menores».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Por otra parte, señaló que «la inflación que le debemos a la carne es 0,2%, la carne subió 4,5% y el índice de precios también subió 4,5%. Para evitar que se repitiera un cuarto de punto de inflación mensual, les bajaron el tipo de cambio a las exportaciones prácticamente de $ 3 a $ 2,40. Es el tipo de cambio más bajo que recibe el sector agropecuario. Medido en plata estamos hablando de que al sector frigorífico exportador le han sacado 1.000 millones de pesos a ver si hace bajar el precio de la carne».
El analista indicó en declaraciones radiales que «si uno relaciona un quinto de punto de inflación mensual cuando muchos otros productos están subiendo, no sólo la carne con el grado de exacción a la industria exportadora, lo menos que uno puede decir desapasionadamente es ¿por qué se la agarran con este sector? La Argentina era el 8° exportador de carne y por virtudes propias y defectos ajenos hoy está 3°».
Asimismo consideró que «si el gobierno tiene que aplicar algún recurso antipático e injusto para parar la inflación y que muchos sectores paguen al mismo tiempo un costo, lo podría aceptar pero lo que tiene esto es una absoluta desproporción entre la inflación que puede estar provocando la carne y la agresión que sufrió el sector exportador con la amenaza de mayores retenciones». Ignacio Iriarte, reconocido analista del sector ganadero, aseguró también en declaraciones al programa «Siempre que llovió... paró» que el gobierno «está comprando problemas para más adelante porque el enfriamiento del entusiasmo que había por hacer ganadería lo van a pagar inexorablemente y probablemente dentro de esta misma administración».
De acuerdo con Iriarte, «el productor está asustado y no vende y se retroalimenta el problema» a lo que agregó que «en los 15 días que faltan de diciembre y con la demanda que va a haber -de la cual el gobierno es en buena medida responsable porque ha mejorado la actividad económica y ha mejorado los ingresos de la gente- es muy difícil que los precios de la carne en mostrador bajen».
Finalmente, consultado acerca de qué le recomendaría al presidente de la Nación en estos momentos, respondió que «el único acuerdo que se me ocurre, después de todo el desaguisado, es algo parecido a lo que pasó en Uruguay, donde arreglemos la quita de las retenciones y que convengamos entre todos los sectores hacer un esfuerzo extremo y tener 5 o 7 cortes de consumo popular -no 12 porque con 12 estamos hablando de más de la mitad de la res- a un precio político y que esté liberado el resto de los cortes para aprovechar el extraordinario momento del mercado internacional».
Iriarte dijo en «Radio Colonia»: «Si habla con cualquier frigorífico exportador, le van a decir que cuanto mejor venda en el exterior mayor es la posibilidad de que le pueda vender el asado, el matambre, la picada, la paleta y algún corte más a $ 4», y destacó que «la idea de tener todos los cortes a determinado valor va a terminar mal porque es impracticable».
Finalmente aconsejó que «si se van a dejar en 15% las retenciones, no se avance con 10% adicional, que ya no tiene proporción alguna porque hemos pasado en menos de un mes de un tipo de cambio de $ 3 a $ 2,40/2,50, una baja brutal como no ha tenido ningún sector».
Dejá tu comentario