Marcelo Muniagurria Vicegobernador de la provincia de Santa Fe
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«Para el sector agropecuario, el ajuste por inflación no alcanza. Más que un ajuste por inflación, lo que el campo necesita es que se exceptúe del resultado impositivo del período el resultado por su tenencia de bienes de cambio, es decir granos y sementeras. Esto es así porque los bienes de cambio existentes al inicio del período ya pagaron ganancias en el ejercicio en que tales bienes se generaron.
Por lo tanto, incorporarlos al presente resultado impositivo implica hacerlos tributar nuevamente debido a la reaparición de la inflación. Lo que debe hacerse es ajustar la valuación de los bienes de cambio al inicio del ejercicio fiscal de los mismos valores a los que se valúa los existentes al cierre.
Los productores de la provincia ya sufrieron una importante detracción de recursos con las retenciones a las exportaciones. Ahora, como deben tributar sobre un monto nominal diferente al ingreso real y efectivo de sus explotaciones, deberán liquidar activos o capital de trabajo para cumplir con este compromiso.
Mario Raiteri (Coninagro)
«Coninagro alertó al gobierno nacional sobre «el desajuste que se ha provocado en el Impuesto a las Ganancias que deberán tributar los productores agropecuarios, como consecuencia de la devaluación».
«La salida de la convertibilidad, ocurrida en el medio de un ciclo productivo agrícola-ganadero, provocó una asimétrica paridad cambiaria entre la compra y la venta, mostrando una ganancia inexistente para el productor.»
Esta situación, ya remediada contablemente, no ha encontrado aún igual decisión impositiva. Reclamamos la aplicación de parámetros objetivos mediante índices de ajuste inflacionarios específicos del sector agropecuario y la elevación de los mínimos no imponibles actualmente vigentes.
Si los productores agropecuarios no logran la precisión gubernamental que interprete con justicia una clara situación de hecho, deberán tributar desmedidamente sobre una base imponible ficticia, provocándoles ilegítimamente una pérdida económica irreparable.
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