Preocupante: informe prevé crisis ganadera

Campo

Con el cierre de año, los números para el futuro de la ganadería son realmente alarmantes, tanto para el consumo interno como para la exportación, sostuvo la Confederación de Asociaciones Rurales de la provincia de Santa Fe CARSFE ayer en un comunicado de prensa.

Con la siembra de soja prácticamente finalizada en toda la Argentina, los datos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires indican 500.000 hectáreas más que en la campaña pasada. Se llega a una superficie récord que supera las 16 millones de hectáreas.

A pesar de este aumento previsto en la producción, los precios de la soja treparon 20% si se comparan con los de principios de 2006 con los de estos días. La suba siguió la evolución de la oleaginosa en Chicago, donde se incrementó en consonancia con el resto de los granos, principalmente el maíz. Ambos cultivos compiten en área en la preferencia de los «farmers» estadounidenses, que con el maíz también en altos valores se volcarían a sembrar este cereal en forma masiva. Sin dudas que esta realidad va a retrotraer a la ganadería a lugares extremadamente marginales.

Otro índice esclarecedor de la problemática en la ganadería es la consecuencia directa de las continuas intervenciones del gobierno en el mercado de la carne vacuna, que en 2006 cayó en 300 millones de dólares la inversión de los productores en ganadería, según un trabajo realizado por el Instituto de Estudios Económicos de la Sociedad Rural Argentina (SRA).

De acuerdo con el informe, la inversión anual en ganadería en rubros como infraestructura, pasturas, genética, fertilizantes y otros insumos venía incrementándose desde 2002 y había alcanzado un valor de unos u$s 900 millones en 2005.

  • Disminución

    No obstante, con las políticas del gobierno en materia ganadera, que incluyeron el cierre de las exportaciones, los cambios en el peso mínimo exigido para la faena animal y los controles de precios sobre el Mercado de Liniers, entre otras injerencias, el gasto de los productores en esta actividad disminuyó 33%, lo cual hizo que cayera la inversión a unos 600 millones de dólares, informaron desde CARSFE.

    Y si de exportaciones hablamos, la proyección del volumen de exportaciones del último mes de diciembre realizada sobre la base de los permisos de embarque autorizados durante el pasado mes disponibles a la fecha mediante el acceso al Sistema María provisto por la empresa NOSIS prevé que 2006 cerraría con el siguiente volumen y valor de exportaciones de carne enfriada y congelada: 257.655 toneladas, peso producto; 1.008,646 millones de dólares; cortes congelados (con y sin hueso), 64.025 toneladas, peso producto; 126,866 millones de dólares y carne procesada: 34.328 toneladas, peso producto; 112,595 millones de dólares.

    De esta forma, se alcanzaría un volumen total de exportaciones de carne vacuna de 356.009 toneladas peso producto (568 mil toneladas equivalente res) por un valor de 1.248 millones de dólares. Respecto de 2005, esto implica una caída de 26,24% en los volúmenes embarcados y de 3,81% en el valor de las divisas obtenidas. La diferencia entre ambos se debe a una mejora en los precios promedio FOB de 31,21%.

    Ante estos números, muy difícilmente el productor se incentive hacia una ganadería para exportación, sostuvieron desde la entidad.

    Ante esta realidad inocultable, las preguntas que se formularon en CARSFE son: ¿ sobrevivirá la ganadería en la Argentina?; ¿no será oportuno entonces comenzar un diálogo entre todos los actores para concretar una planificación estratégica hacia una política ganadera que beneficie al consumidor, al productor y al propio gobierno, o se seguirá con esta política de tratar de ocultar con un árbol el bosque que está a punto de incendiarse?

    «Esperemos que el gobierno se haga eco de la realidad de los números, así en los próximos meses concentramos nuestra fuerza en tratar de producir cada vez mejor», finalizó la entidad.
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