23 de abril 2007 - 00:00

Prevén firmeza en granos durante 2007

La relación entre la soja y el maíz es permanentemente monitoreada por los analistas demercado. En Chicago dicha relación cerró en 1,9972 el viernes pasado.
La relación entre la soja y el maíz es permanentemente monitoreada por los analistas de mercado. En Chicago dicha relación cerró en 1,9972 el viernes pasado.
Dos elementos determinarán el área final que se dedicará a maíz y soja en los Estados Unidos. El primero de ellos es sin duda el clima: una primavera lluviosa en su primer tramo, como la que se encuentra instalada en la actualidad, podría llegar a significar un cambio de la intención de sembrar maíz por la de implantar soja.

Esta conducta podría hacerse particularmente visible sobre el inicio del mes de mayo. El otro factor a considerar es la relación de precios existente entre el maíz y la oleaginosa. Con anterioridad al informe de siembra, esta ecuación se encontraba bien por debajo de 2 a 1. En los días posteriores al informe, la soja ganó terreno en relación con el maíz y la paridad se ubicó por encima de 2,2 a 1. El último día de negociaciones, esta relación entre la soja noviembre y el maíz diciembre en Chicago cerraba en 1,9972.

Las cotizaciones de estos días en Chicago pueden tornar más atractivo un cultivo que el otro y esta coyuntura podría determinar un cambio de conducta en la actitud del «farmer».

El inevitable impacto que el clima tendrá en el escenario productivo de la próxima campaña y las bajas existencias finales de maíz y soja en el ámbito doméstico de los EE.UU. y el mundo determinarán que los precios, en general, difícilmente cedan mucho. El Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) no reportará avance alguno en la actividad de siembra de soja en los EE.UU. hasta fines de abril. El año de mayor demora en la siembra de soja de los últimos cinco años fue la campaña del año 2002, aunque allí tampoco la tardanza resultó altamente significativa.

En maíz ya se completó la siembra a nivel nacional en 4%, menos de lo que el mercado aguardaba y 5 puntos porcentuales por debajo del promedio habitual a esta altura del año. Los estados en los que más avanzada se encuentra esta actividad son Texas con un 67%, Carolina del Norte (55%) y Tennessee (54%).

El trigo de primavera ya se encuentra implantado en 6%, comparado con 4% de la semana anterior y 15% de lo que resulta habitual a esta altura del año. Con respecto a los cultivos de trigo de invierno, el USDA informó que 55% de ellos se encontraban en estado «bueno a excelente», comparado con 64% de la semana anterior, una nueva caída de 9 puntos porcentuales.

En Texas, la situación de estos cultivos es decididamente mala y el secretario de Agricultura de aquel estado señalaba el miércoles que las heladas y nevadas de la semana anterior dañaron, en mayor o menor medida, 70% de los cultivos.

  • Repetición

    Así, el trigo vuelve a estar en el ojo de la tormenta del mercado granario, repitiendo la historia de un año atrás. No nos sorprendería observar una nueva caída en la ponderación de estos cultivos por parte del USDA en su relevamiento semanal, del orden de los 5 a 10 puntos porcentuales.

    Los precios FOB del trigo nuevo argentino exceden ya los u$s 170 por tonelada, y las cotizaciones FAS en el MAT cerraban la semana en u$s 129 la tonelada para enero, tendencia que de continuar podría atemperar en parte la caída en el área de siembra que se avizora, siempre y cuando el gobierno defina rápidamente la política triguera de la nueva campaña 2007/08. En su último balance mundial, el USDA incrementó las producciones de soja de Brasil y la Argentina. Ambas campañas combinadas generarán una producción de 104,3 millones de toneladas. También el USDA proyecta una campaña de soja en Paraguay de 5,5 millones de toneladas, comparados con 4,7 millones del informe del mes de marzo. Así, la producción sudamericana totalizaría los 112,55 millones de toneladas, 8,44 millones más que los obtenidos en el ciclo anterior. La región producirá, entonces, el 48% del total global.

    Un informe reciente de Goldman Sachs señala que la suba que experimentaron varios commodities agrícolas como el maíz, la soja, el trigo y el azúcar en el curso de los últimos años, sumada a la posibilidad de que esta tendencia se extienda por los próximos doce meses, constituyen movimientos de tipo estructural, vinculados con la fuerte demanda por biocombustibles. Los analistas señalan que como resultado de este fenómeno se favorecerán países como Brasil y la Argentina, que revalorizarán sus monedas, y se perjudicarán las monedas de aquellos países que dependen de las importaciones de alimentos, como Perú, Colombia e Indonesia.

    También el Deutsche Bank, desde su «Perspectiva de mercado» para el segundo trimestre de 2007, vaticina que las materias primas cuentan con un buen potencial de precios para el resto del año. El informe, firmado por Honrad Aigner, señala que el mayor potencial de revalorización de las materias primas pasa por los productos agrícolas, señalando que los inventarios de trigo y maíz son decrecientes desde hace varios años, mientras que factores estructurales favorecen una demanda creciente. El Deutsche destaca que el maíz es empleado cada vez más para la producción de etanol y en Asia se está vislumbrando un cambio en los hábitos de alimentación hacia un mayor consumo de carne, por lo que habrá una mayor necesidad de cereal de forraje.

    Finalmente, el reporte consigna que si por vía de una mayor demanda o por algún factor climático, países como China o India se llegasen a convertir en importadores netos de maíz o trigo, se crearía un fuerte impulso alcista en el mercado.
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