Fueron muchas las entidades que emitieron comunicados en contra de los aumentos en las retenciones a la lechería. Un rápido repaso sobre las frases permite conformar un escenario de confrontación entre los dirigentes del campo, los productores y el gobierno.
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• El diputado Guillermo Alchouron, ex presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), sostuvo que las retenciones «desalientan las inversiones y las exportaciones, y ponen en riesgo la creación y el sostenimiento de fuentes de trabajo».
Alchouron, que también es productor de ganado Jersey, dijo que «lejos de lograrse el efecto declamado por el Poder Ejecutivo Nacional -la baja de la inflación, mediante la disminución de los precios de lácteos-las medidas generarán un efecto negativo, restándole al sector un ingreso de unos 50.000.000 de dólares estadounidenses».
• Coninagro, por su parte, manifestó que «la mayor presión impuesta sobre la lechería y la amenaza que azota a otras actividades, sólo tienden a aniquilar al campo argentino». Y agregaron que «la decisión del Ministerio de Economía deja al descubierto que se siguen buscando alternativas simplistas a problemas de fondo que merecen mayor trabajo y análisis y, en consecuencia, decisiones que permitan previsibilidad a mediano y largo plazo». También agregaron que «el aumento de los derechos de exportación afecta, en igual forma, a tamberos y usinas. Unos sufrirán una baja en los precios que reciben por su leche fresca, y otros sentirán el golpe de mayores costos que generan inviabilidad en proyectos de crecimiento además de provocar incertidumbre frente a los planteos de negocios ya concretados».
• La Sociedad Rural Argentina-y CRA emitieron juntas un comunicado en el que opinan que «la aplicación de estas medidas distorsivas, que generan desequilibrios en la oferta productiva, atentan contra un ordenamiento del sector a partir de una mayor transparencia en el mercado lácteo, resultarán en el desabastecimiento del mercado interno y la pérdida de los nuevos mercados externos, logrando una vez más los efectos no buscados. Estamos nuevamente frente al camino equivocado». Y reclamaron al gobierno que «se aboque a generar condiciones mediante reglas claras y permanentes que logren brindarle a toda la cadena una mayor competitividad».
• La Sociedad Rural de Río Cuarto manifestó su « repudio» y afirmó que «con estas actitudes, el gobierno vuelve a actuar demagógicamente, aplicando políticas distorsivas del mercado, sin pensar realmente en los consumidores. No está trabajando para el país, sino para las elecciones de octubre».
• Guillermo Draletti, presidente de la Unión General de Tamberos (UGT), calificó el aumento de las retenciones a la exportación de productos lácteos como «un disparate, una medida desproporcionada». Para Draletti, esta decisión del gobierno nacional «va a afectar muchísimo a un sector que venía recuperándose de la crisis -donde tirábamos la leche-, a una industria que había construido plantas de leche en polvo y empezaba a exportar firmemente a valores récord». En declaraciones al programa «Siempre que llovió..., paró», «el impacto de subir fuertemente las retenciones como castigo no se va a traducir en una mejora al consumidor, que es lo supuestamente pretendido, pero sí en un desaliento en el sector tambero y la cadena exportadora».
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