17 de mayo 2001 - 00:00

Volvió a fracasar el acuerdo de lechería

No es la primera vez que Manuel Cabanellas encabeza el rechazo de su entidad a un Instituto formado con el aporte de los productores
No es la primera vez que Manuel Cabanellas encabeza el rechazo de su entidad a un Instituto formado con el aporte de los productores
El fin de semana fracasó la firma del denominado Instituto Federal de Lechería. Se dijo que fue porque Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) no quiso firmar y arrastró la decisión de la provincia de Buenos Aires.

Se dijo también que fue Carlos Ruckauf quien desistió al enterarse de que algunos productores de la cuenca bonaerense siguen peleando y perdiendo en la lucha por mejores precios de la leche.

Opiniones

Se dijo que el presidente Fernando de la Rúa, finalmente, prefirió escuchar la voz de quienes indicaron que no habría acuerdo mientras no se planifique una estrategia lechera con beneficios para toda la cadena. De lo contrario, habría sido sumar un nuevo conflicto de intereses sobre los ya existentes en el sector agropecuario. Ante la paralización en el Congreso de la Nación del Proyecto Volando para la creación del Instituto Nacional de Promoción de Lácteos -«congelado» como el Instituto de Promoción de Carne-algunas otras ideas surgieron con el fin de generar una instancia de unión entre la cadena láctea. Entre ellas, las provincias de Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires lanzaron la constitución del Instituto Regional de Lácteos que contó con rápido apoyo de la industria y rotundo rechazo de los tamberos «menos comprometidos» con las usinas lácteas, por caso los que no participan en cooperativas o en los niveles de gerenciamiento de empresas afines.

Mientras la semana anterior Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe habían acordado la creación del Instituto, desde el gobierno se avanzó en el análisis del sector mediante estudios FODA (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas) de toda la cadena, un trabajo que retoma el ya realizado en 1996/'97.

La posibilidad de que el gobierno aplique para la lechería ciertos beneficios de la Ley Reactivante, y la realización de Mercoláctea en San Francisco, Córdoba -lugar de origen del ministro Domingo Caballo- dieron el marco para federalizar un acuerdo, que en un principio tenía como destinatario las cuencas lecheras del país.

«Se intentó generar un hecho político que no combatía el problema de fondo de la lechería», le dijo Manuel Cabanellas, presidente de CRA a Ambito Financiero.

«Hay que buscar mecanismos para la formación de precios. En la Argentina no existe mercado. El tambero tiene que entregar la mercadería y a fin de mes sabe cuánto le van a pagar. Queremos tener un precio acorde con el producto en góndola. De lo contrario, los ajustes siempre surgen por el lado del productor», decía el titular de CRA, entidad que ya le había manifestado al secretario de Agricultura,
Marcelo Regúnaga, que «el proyecto del Instituto Regional de Lácteos tiene bastante semejanza con el proyecto que el Centro de la Industria Lechera plan-teara como alternativa al proyecto del diputado Volando».

No es la primera vez que Manuel Cabanellas encabeza el rechazo de su entidad a un Instituto formado con el aporte de los productores.

Repetición

Ya en el '97, CRA se negó a ratificar el Instituto de Promoción de Carnes cuando la Secretaría de Agricultura era encabezada por Felipe Solá, quien en esta oportunidad faltó a la cita en San Francisco en respaldo a la posición de la entidad, que terminó siendo el de la provincia de la que hoy es vicegobernador.

En aquella oportunidad, la abstención de CRA hizo naufragar la promoción de la carnes, que pese a los intentos posteriores nunca pudo ser concretada. En esta ocasión la discusión pasa por un tema superior:
la estrategia del país en lechería.

«Proponían que firmemos una carta de intención con tres puntos que ni siquiera llegamos a conocer... Queremos un mecanismo que ayude a formar los precios para el sector primario mediante un acuerdo entre la industria y la producción, que contemple un mecanismo de arbitraje», decía Cabanellas.

Los tamberos indican que si bien 80% de la producción se vende en el mercado interno, los precios en góndolas son similares a los precios del mundo desarrollado pero «los productores argentinos somos los que menos participación tenemos sobre el producto final». Para Cabanellas «los reembolsos a la industria como alternativa para regular el mercado interno sería una alternativa».

En tanto, productores lecheros asociados a entidades diversas (Aplecor, Aplesafe, APL, Aplenoba) se oponen a la creación de un instituto porque «los aportes serán hechos por los tamberos y no los manejaremos pese a que se diga lo contrario».

Con este marco, una sensación amarga se percibe en el sector. Problemas de representatividad, la constitución y el manejo de los fondos vuelven a estar en el centro de la escena. Temas que parecen menores -aunque no lo son-frente al objetivo superior:
el ordenamiento de un sector en crisis.

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