Política

Crece el escándalo en la trama de corrupción y narcotráfico en la Bonaerense

Se trata de Hernán David Martín, jefe del Gabinete de Drogas de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Avellaneda. En tanto, ordenaron la liberación de dos de los tres policías bonaerenses detenidos.

A tres días del tiroteo entre efectivos de la Policía Bonaerense y de la Federal, crece el escándalo que tiene a la corrupción y el narcotráfico como protagonistas. Según trascendió, el abatido comisario Hernán David Martín (43), jefe del Gabinete de Drogas de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Avellaneda, era investigado desde antes del enfrentamiento fatal por sospechas acerca de su patrimonio.

En tanto, dos de los tres policías bonaerenses detenidos tras el tiroteo serán liberados tras prestar finalmente declaración indagatoria ante la fiscal de Avellaneda Soledad Garibaldi. Fuentes judiciales señalaron que se trata del subcomisario Luis Edgardo Otero y del subayudante Silvio Ricardo Vergara, ambos integrantes del Gabinete Antisecuestros de la DDI Lanús - Avellaneda, quienes llegaron media hora después de hacerse la entrega de dinero controlada por la extorsión. Los dos efectivos ya tienen la orden de ser liberados, pero por una cuestión burocrática saldrían de la cárcel en las próximas horas.

En tanto, el capitán Eduardo Angel Franicevich, del Gabinete Antidrogas, también declaró ante Garibaldi pero seguirá detenido, ya que está acusado de ser el principal acusado de pedir dinero para evitar armar causas por drogas y quien al igual que Martín Hernán David formaría parte de una banda de policías extorsionadores que denunció una mujer de nacionalidad dominicana.

Por su parte, los dos efectivos federales que resultaron heridos en ese tiroteo siguen internados, uno de ellos en terapia intensiva en estado "crítico". El cabo primero Claudio Andrés De Carlo se encontraba "hemodinámicamente estable, en coma farmacológico y con asistencia respiratoria mecánica". El efectivo sufrió una herida de bala en el muslo izquierdo, otra en el submaxilar izquierdo y la restante en el glúteo derecho.

El sargento Sergio Arán seguía internado por "herida de arma de fuego a nivel de muslo, con proyectil alojado en cara lateral de glúteo izquierdo" que fue extraído, según se informó en el parte médico correspondiente. Además, el policía tenía otra herida "a nivel de pierna izquierda (cara lateral) con orificio de entrada y salida sin compromiso óseo" y "actualmente se encuentra hemodinámicamente estable, con buen control del dolor".

En otro orden, la Justicia avanza en la investigación sobre nueve policías bonaerenses, entre ellos los tres detenidos. Los efectivos sospechosos de integrar la red de policías extorsionadores que aparentemente lideraba el comisario abatido, fueron desafectados de la fuerza bonaerense en las últimas horas.

Según se informó de manera oficial, la Auditoría General de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad provincial, resolvió desafectar este sábado a nueve policías de la DDI Lanús- Avellaneda. Entre el total de desafectados de la fuerza se encuentran los tres detenidos y el titular de esa dependencia, el comisario mayor José Hernández.

Además, entre los ocho efectivos hay cuatro del Gabinete Antisecuestros de la DDI: el subcomisario Luis Edgardo Otero (detenido); el oficial ayudante Schemberger Emiliano Daniel; el oficial subayudante Silvio Ricardo Vergara (detenido); y el teniente primero Ricardo Aristides Fernández. En tanto, los otros cuatro pertenecen al Gabinete Antidrogas y son el comisario Esteban Julián Arana; el capitán Eduardo Angel Franicevich (detenido); el teniente primero Claudio Daniel Saldivia; y el sargento Damián Antonio Pereyra.

El episodio se produjo este viernes por la noche en una estación de servicio ubicada en Nicaragua y Acceso Sudeste, a escasos metros de un importante centro comercial, en momentos en que los uniformados de la Bonaerense estaban extorsionando a una mujer dominicana, de 27 años, a quien le habían reclamado el pago extorsivo de 200 mil pesos.

Antes de concurrir al lugar, la víctima había pagado 30.000 pesos a los policías, pero denunció a los uniformados en la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio número 4 de Avellaneda, que dio intervención a la División Antidrogas de la Policía Federal.

En pleno pago de los 170 mil pesos restantes de la extorsión, los federales que se encontraban en la estación de servicio como agentes encubiertos quisieron detener a sus pares provinciales, quienes se resistieron utilizando las armas reglamentarias.

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