Política

Cristina de Kirchner: agenda de senadora choca con futuro

La senadora tuvo nula actividad en comisiones y poca presencia en recinto. Sí presentó combo de leyes fuerte (no empuja nada desde hace un año).

Cristina de Kirchner no podrá hacer uso de la palabra en el recinto del Senado a partir del 10 de diciembre próximo, más que para ordenar las sesiones como presidenta de la Cámara alta. La legisladora, que ingresó en el último recambio, tuvo una nula actividad en comisiones y baja presencia en el recinto, aunque desde fines de 2017 a la actualidad dejó un combo de leyes fuerte -no presenta proyecto desde hace más de un año- que servirá de espejo para ver si las iniciativas que se le quisieron imponer al macrismo podrán concretarse durante la era del ahora K Alberto Fernández.

La cuestión tarifaria sirvió de palanca a la actual oposición para acorralar al oficialismo, que patinó en varias ocasiones con este tema luego de años de delirantes subsidios. Cristina presentó en 2018 un texto para declarar la emergencia “en materia tarifaria de los servicios públicos de electricidad, gas por redes y agua corriente” hasta el 31 de diciembre próximo. El tercer artículo del texto impone retrotraer “los cuadros tarifarios de los servicios públicos de electricidad, gas por redes, gas en boca de pozo y agua corriente al 1 de enero del año 2017”, según consta en su link de la página web del Senado. Un olvido de la legisladora: aún no cargó allí su currículum vitae, que incluye -entre otras cosas- sus dos períodos como jefa de Estado (2008-2015), etapas de legisladora nacional y las peripecias de “abogada exitosa” de décadas pasadas.

En medio de investigaciones sobre obra pública durante la etapa cristichavista, y ante una negativa de la Justicia, la senadora presentó un proyecto en 2018 para crear una “Comisión Bicameral de Auditoría Integral de la Obra Pública” para analizar todo lo realizado “con fondos del Tesoro de la Nación, a través de licitación pública o privada, concurso de precios o contratación directa, desde el inicio de los trámites precontractuales hasta la extinción de las obligaciones surgidas de dichos contratos, durante el período comprendido entre el 25 de mayo del año 2003 y el 9 de diciembre del año 2015”. El objeto de aquella iniciativa fue atrapar a todas las empresas para pegotear a familiares de Mauricio Macri.

Durante el mismo año, Cristina de Kirchner también intentó -sin éxito- el otorgamiento de compensaciones extraordinarias a jubilados con haberes inferiores a $10.000 tras la puesta en vigencia del nuevo cálculo de actualización de haberes previsionales que sancionó el Congreso a fin de 2017, con ayuda de muchos gobernadores peronistas y K que apoyan a Alberto Fernández. “El aumento de las jubilaciones en marzo, rigiéndonos por la anterior fórmula de movilidad, sería de aproximadamente el 14,5%, mientras que el aumento que se aplicará con la fórmula actual será sólo del 5,7%. La diferencia es de aproximadamente 8,8%”, señaló en ese entonces la senadora por Buenos Aires. Ahora se verá si el nuevo gobierno compensa a los jubilados.

Perlita: la exprimera mandataria y vicepresidente electa firmó un texto para prohibir a funcionarios públicos tener participación en países que el Frente para la Victoria-Unidad Ciudadana (ahora Frente de Todos) denomina “de baja o nula tributación” o “paraísos fiscales”.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario