El presidente de AFA, Julio Grondona, y el titular de FAA, Sergio Marchi
A última hora de ayer, luego de verificaciones y varias reuniones dentro y fuera de AFA y luego de auditar la deuda, el tesorero Héctor Domínguez anunció que hoy se elevaría a Agremiados una propuesta definitiva para concretar el pago de 35% (14 millones de pesos) y bajar el plazo de los documentos de 18 a 12 meses, de la misma forma y con las garantías ofrecidas anteriormente, con los 10 millones provenientes de TyC por el quinto partido televisado.
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Sucedió que -a partir de las 18 de ayer-quedaron cerradas las puertas de la oficina de jugadores, donde se constató que la deuda real llegaba a los 40 millones de pesos y con lo que AFA pudo recaudar a la fecha, más algún dinero que ingrese por la participación del seleccionado (por ejemplo, con Brasil), podría cubrir ese gasto sin inconvenientes. El problema se complicó cuando Grondona había determinado rechazar parte del crédito otorgado por el Credit Suisse First Boston, que había acordado la solicitud pero a tasa elevada. Ayer, desde primera hora de la tarde, el presidente de la AFA, Julio Grondona; el tesorero, Héctor Domínguez; el director financiero Rubén Raposo; y José Luis Meizner, estuvieron reunidos para encontrar una fórmula que les permitiera conseguir los fondos para abonar la deuda que los clubes tienen con sus jugadores y -de esta forma-destrabar el conflicto, situación que podía provocar la iniciación del Apertura.
Mientras en Agremiados se limitaba a esperar una propuesta para analizarla (por ese entonces se hablaba de pagar 50% de la deuda total y el resto en 18 cuotas mensuales), en AFA, luego de tres horas de deliberaciones, Domínguez y Raposo abandonaron la reunión para reunirse con banqueros con el fin de lograr el dinero faltante para afrontar el pago.
Al mismo tiempo trascendía que «hay cinco clubes que complican más el panorama» y que serían San Lorenzo, Vélez, Talleres, Belgrano y Rosario Central, por no haber pagado aún mayo, junio y el medio aguinaldo, los que no podrían comenzar el torneo, según lo convenido.
El objetivo de realizar una rápida auditoría a cada uno de los contratos que los clubes tienen denunciados con sus jugadores tenía como objetivo llegar a una cifra exacta de la «deuda real». Trascendió que hay clubes que -por ejemplo-dieron la libertad de acción a sus jugadores a cambio de la deuda que mantenían con esas entidades y sin embargo esas cifras figuraban dentro del pasivo denunciado.
Con esta nueva realidad no se puede hablar de avance (hasta que no se sepa la posición de Agremiados) y si bien habían desaparecido algunas incógnitas no eran menos los interrogantes.
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