La guardia de
Intanfería está
apostada en
vestuario del
árbitro luego
de que Daniel
Giménez
decidiera
suspender en
La Plata el
partido que
estaban
jugando
Gimnasia y
Boca. El juez
tomó la
determinación
tras recibir una
amenaza del
presidente del
club platense,
Juan José
Muñoz.
El final fue insólito y lamentable. El presidente de Gimnasia y Esgrima, Juan José Muñoz, ingresó en el entretiempo al vestuario del árbitro Daniel Giménez y lo amenazó, por lo que éste decidió suspender el partido y hacer la denuncia penal en la Comisaría.
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Se habían jugado 45 minutos intensos durante los que el árbitro había cometido un error, pero favorable a Gimnasia porque no había habido falta de Daniel Díaz a Silva en el penal que el delantero uruguayo convirtió en el único gol del partido.
También había amonestado a 6 futbolistas de Gimnasia por su recurrencia al juego brusco y había expulsado al técnico Pedro Troglio por un presunto insulto.
Justamente Juan José Muñoz declaró que él había ingresado al vestuario con la intención de pedirle al árbitro «un acto de solidaridad para Pedro Troglio que no está pasando por un buen momento personal y por eso estaba nervioso y había reaccionado mal», algo que parece una excusa pueril para alguien que reconoce que se equivocó: «He sido víctima de mi propia torpeza», declaró, aunque minimizó la situación jurando por la Biblia que no amenazó a Giménez y que prácticamente no pudo hablar con el árbitro porque éste lo echó del vestuario. Sin embargo, se contradice al declarar que cuando se iba el juez de línea mundialista, Darío García le dijo: «Vos no te la aguantás solo, venís siempre en patota», a lo que dice haberle contestado sacándose los anteojos para pelear y amenazando de muerte al línea diciéndole: «Qué decís vos, te voy a matar».
Lo cierto es que la decisión de este partido pasó al Tribunal de Disciplina de la AFA y no se resolverá en menos de un mes porque primero tiene que llamar a declarar a todas las partes y buscar pruebas (algo que paralelamente tendrá que hacer la Justicia por la denuncia policial de Giménez).
El último antecedente fue en el Nacional B, cuando el presidente de Atlético Tucumán, Oscar Miranda ( hermano del entonces gobernador de la provincia) amenazó al árbitro Jorge Ferro, quien suspendió el partido y el tribunal le descontó 9 puntos al equipo tucumano.
Hablando de antecedentes. Estos perjudican mucho al presidente de Gimnasia, porque habrá que recordar aquel partido con Newell's en el que los jugadores fueron agredidos con petardos en el vestuario y se subieron al micro para volver a Rosario, aunque después decidieron continuar el partido ante el pedido del técnico Pedro Troglio y los jugadores platenses.
También se recuerda que el actual arquero de Boca, el paraguayo Aldo Bobadilla, decidió rescindir su contrato y volver a su país por las amenazas telefónicasque recibía en su domicilio.También se fueron de mala manera Cristian Castillo (al que el presidente acusó de « robasueldos») y Jorge Pautasso entre otros, después de una decisión de Muñoz de rescindir los contratos de diez jugadores para achicar el presupuesto.
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