Hay ocasiones en las que un simple llamado telefónico puede cambiarlo todo. No es exclusivo de un evento trágico, sino también de una noticia tan inesperada como deseada. Por caso, un manager que anuncia un “cambio de calendario” y de este lado del mundo todo es algarabía. Tal es la historia de la 23ra. edición del Argentina Open, que desde este lunes contará con Carlos Alcaraz como máxima figura.
Argentina Open 2023: una edición especial para soñar con un torneo más grande
Este lunes comienza la 23ra. edición del torneo de tenis más importante de Sudamérica. Con la presencia de Alcaraz, el ATP porteño intentará dar el salto definitivo hacia la categoría de 500 puntos.
-
Estudiantes de La Plata fue Inhibido por la FIFA: no podrá incorporar jugadores por una deuda pendiete
-
Preocupación en Rosario Central: Di María volvió a lesionarse y es duda para la Copa Libertadores
Alcaraz, la gran atracción del Argentina Open 2023.
El español llegó el viernes a Buenos Aires para su retorno al circuito tras sufrir lesiones en el abdomen a finales de 2022 y en la pierna derecha previo al Abierto de Australia. Así las cosas, el actual N°2 del mundo (Novak Djokovic le arrebató la cima en Melbourne) eligió al centenario torneo porteño para regresar a las competencias oficialmente. El viernes pisó suelo argentino por la mañana y ya durante la tarde entrenó en el mítico BALTC.
"Se trata de mi primer torneo en casi cuatro meses, obviamente que quiero ganarlo pero no será fácil después de tanto tiempo sin competir, ante rivales muy buenos que vienen con ritmo de partidos. Será una buena experiencia jugar en Buenos Aires, algo me comentó mi entrenador", apuntó “Charly” el sábado antes de provocar la locura de cientos de fanáticos del tenis.
También serán de la partida dos jugadores de elite con un tenis vistoso, casi anacrónico, inusual por estas latitudes. El británico Cameron Norrie (11) y el italiano Lorenzo Musetti (18 y dueño de un exquisito revés a una mano) completan el trío de estrellas.
El público argentino podrá disfrutar de los tres mejores albicelestes del ranking: Francisco Cerúndolo, que llega con molestias físicas en el isquiotibial derecho y con un retiro en el Córdoba Open, Diego Schwartzman y Sebastián Báez. A su vez, fueron invitados al cuadro principal Guido Pella y Facundo Díaz Acosta (el último wild card fue para el austríaco Dominic Thiem, campeón en 2016 y 2018).
Precisamente, el mayor de los Cerúndolo es un candidato al título, a pesar de sus molestias físicas. Para el porteño “ganar Río sería muy bueno para mí por los puntos, pero ganar en Argentina no se compara”. Para eso deberá esquivar el escollo de Alcaraz: “Después de no jugar por tanto tiempo, nunca es bueno. Los primeros partidos siempre son difíciles. Es un buen momento para agarrarlo y ganarle, sin dudas”, analizó en diálogo con Ámbito.
A priori, no estaba en los planes que Alcaraz jugara en el ATP de Buenos Aires. El primer contacto, durante el año pasado, entre la organización del certamen y el manager Albert Molina resultó estéril. Sin embargo, todo cambió a partir de la lesión en la pierna derecha del español.
“El manager nos dijo que no estaba en el calendario, asique no había nada por hacer. Pero a fin de año me había tomado unos días en Uruguay y un día estaba yendo a almorzar con mi familia y me suena el teléfono. Era Molina. Fue una sorpresa”, le contó Martín Jaite, director del Argentina Open, a Ámbito sobre los entretelones de la llegada del campeón del último US Open.
Una vez confirmada la participación del murciano nacido en 2003, el excapitán del equipo argentino de Copa Davis tuvo que “hacer números”, tanto con los dueños del torneo como con el grupo de trabajo de Alcaraz. “Acordamos ir para adelante. Se dio todo muy rápido pero salió bien”, cuenta a la distancia el director del certamen.
La participación de “Carlitos”, como él mismo pide que le digan, va más allá de la revalorización de un cuadro principal que ya tenía su propio peso. Es que en Tennium, empresa propietaria de la cita porteña, apuestan por un hecho clave que fue adelantado por este medio en 2022: pasar de la categoría ATP 250 a 500.
El único torneo que entrega esa cantidad de puntos en la región es Río de Janeiro, una plaza que tiene la fuerza económica pero sin la tradición legendaria de Buenos Aires, que se juega desde 1893 y por el cual pasaron figuras de la talla de Guillermo Vilas, Bjorn Borg, Rod Laver, Roy Emerson, Ivan Lendl y Rafael Nadal, entre muchos otros.
Según afirmó Martín Hughes, uno de los socios de Tennium, la decisión ya está tomada en la compañía con base en Barcelona. Sólo resta la pronunciación final de la ATP, que vería con buenos ojos un upgrade en la región y revitalizarla al menos en cuanto a categorías. Quedará en el futuro una discusión mayor y que comprende la raigambre tenística: resistir como torneos de polvo de ladrillo o mutar a canchas duras y atraer figuras de mayor calibre, algo que hoy luce complicado debido a las distancias y la superficie.
Para llevar adelante un ATP 500 los organizadores del Argentina Open deberán no sólo desembolsar más dinero para el prize money y las garantías sino también en infraestructura. Uno de los mayores cambios que necesitará será el del segundo estadio, que actualmente puede albergar 600 personas, una capacidad por debajo de los estándares del circuito para este tipo de torneos. En cambio, el legendario Court Central Guillermo Vilas, para casi 5000 asistentes, no tendría mayores modificaciones.
Sin embargo, el quid de la cuestión no está en las tribunas, sino en los alrededores, ya que la oferta de actividades en el BALTC deberá ser superior a la acostumbrada y desde la organización aseguran que el actual esquema está dentro de los límites físicos que permite el predio. Una posibilidad que se estudia es solicitar una autorización al Gobierno de la Ciudad para ocupar una parte de los Bosques de Palermo, aunque eso se determinará una vez confirmado el upgrade.
El Argentina Open pasó del éxtasis por la presencia de Juan Martín Del Potro a recibir a la gran estrella del circuito mundial, Carlos Alcaraz, el N°1 más joven de la historia y con múltiples récords de precocidad. El torneo, mientras tanto, se reafirma como uno de los más tradicionales del tour.
“Buenos Aires tiene historia, suple los problemas de infraestructura que tenemos en Argentina en general, por esta cuestión de buenos recursos humanos, buen trato. La historia de tenis en el país también ayuda mucho, suele haber una cantidad estable de público que te da estabilidad para hacer el torneo”, cerró Jaite.




Dejá tu comentario