Argentina se despidió rápido del sueño de la Davis
-
Detuvieron al hincha que se "robó" el protagonismo al agarrar una cámara de TV
-
Locura en la Copa Argentina: un hincha tomó la cámara en pleno partido y se filmó en vivo
Guillermo Cañas y Davida Nalbandian no pudieron contra el dobles sueco
En el primer set, los argentinos aprovecharon el impulso ganador de Cañas y los nervios iniciales de Johansson para ganar por 6-4 y confiar en una eventual remontada.
Esa ilusión duró solamente hasta el tie break del segundo parcial, cuando Bjorkman (doblista nato, siempre bien ubicado y golpeando para los costados) se adueñó del partido y dejó claro quien tenía más argumentos para quedarse con el triunfo, ayudado siempre por la veloz superficie de taraflex, un enigma indescifrable para los argentinos.
Con Nalbandian errando demasiado, Cañas llevó el peso del equipo y soportó hasta donde pudo los embates de los escandinavos.
El tenista nacido en Tapiales sacó muy bien (un aspecto que mejoró notablemente), devolvió con precisión y estuvo muy fino cada vez que definió en la red.
Los suecos ganaron fácilmente el tercer set por 6-2, a esta altura con Bjorkman como amo y señor del partido, y en el cuarto, tras consumar el tercer quiebre consecutivo sobre el servicio del cordobés Nalbandian, se encaminaron a un triunfo que finalmente fue por 6-3 y les sirvió para avanzar a las semifinales.
Argentina tuvo una excursión poco feliz por Gotemburgo, y pagó caro el mal momento del líder tenístico del equipo, el unquillense Nalbandian, quien trasladó su mal momento en el circuito -dejó de ser 'top ten- a la Davis, un certamen en el que sus puntos eran antes una garantía y ahora fueron lo más flojo del equipo.
No alcanzó con el corazón de Cañas, un jugador que tras estar suspendido 15 meses por haber violado la ley antidoping regresó al circuito y protagonizó una escalada admirable hasta el 29no. puesto que ocupa hoy en el ranking mundial, incluidas dos victorias sobre el suizo Roger Federer en 16 días y su acceso a la final del Masters Series de Miami.
El amor propio de Cañas y el talento incipiente del tandilense Del Potro fue el saldo positivo que le dejó a la Argentina esta serie, que se escapó muy rápido ante un rival que si bien en lo previo no se presentaba como temible, en la cancha ganó con claridad, porque tampoco era de prever una prestación tan floja de Nalbandian.
El cordobés se quitó el aura ganadora que intimidaba a los rivales y mostró en Gotemburgo que su tenis ya no es un enigma difícil de resolver para jugadores como Johansson, algo que puede traerle inconvenientes en el futuro, aunque habrá que ver que orientación le dará a su carrera y si le interesa volver a ser el que fue hasta no hace mucho.
Argentina esperará ahora el sorteo del Grupo Mundial que se realizará en octubre próximo para comenzar a planear una nueva estrategia en pos de conseguir alguna vez el objetivo de ganar la esquiva Davis.



Dejá tu comentario