14 de julio 2004 - 00:00

Argentina sufrió bastante para superar a Uruguay

El desahogo de Cristian González, Figueroa y DAlessandro tras el empate. Argentina ganó, pero jugó su peor partido.
El desahogo de Cristian González, Figueroa y D'Alessandro tras el empate. Argentina ganó, pero jugó su peor partido.
La Selección argentina debió sufrir para derrotar a un mediocre equipo uruguayo, en un partido al que le dio dramatismo lo incierto del resultado, a pesar de que técnicamente fue un partido discreto.

Argentina ganó con justicia, sin lucir y jugando su peor partido de esta Copa América.

Las cosas empezaron mal para la Selección argentina. Al equipo se lo notó nervioso y desconcentrado, y a los 7 minutos ya perdía 1 a 0 por un zapatazo chanfleado de Estoyanoff, que sorprendió a Abbondanzieri.

La Selección argentina en esos primeros minutos hizo su peor performance en la copa, sin volumen de juego y desequilibrado en las tres líneas. Sin embargo, en un minuto y por dos errores de los uruguayos pasó de perder 1 a 0 a ganar 2 a 1.

El primero fue un «infantil» penal de Darío Rodríguez a Delgado, que Cristian González convirtió; y el segundo, un inexplicable rebote del arquero Barbat aprovechado por Figueroa.

De allí en más parecía que se encaminaba hacia un fácil triunfo, porque empezó a aparecer D'Alessandro en todo su esplendor y muy bien acompañado por Delgado y Figueroa en ofensiva.

Además Uruguay se había quedado con diez jugadores por la expulsión de Joe Vizera y parecía que se iba a quedar con menos porque estaba apelando a la infracción sistemática para frenar a los mediocampistas argentinos. No obstante, el fútbol tiene esas cosas impredecibles y Vicente Sánchez sacó un disparo de 30 metros y empató el partido con la complicidad de Abbondanzieri, que se sorprendió ante una pelota muy previsible.

Ahí empezó un partido nuevo. Uruguay rearmó su línea defensiva y le regaló 40 metros de terreno a la Selección argentina para jugar de contraataque. Esta presionó y presionó. Llegó el gol de Ayala en un centro, cuando parecía que el partido iba a terminarempatado, y después Luciano-Figueroa amplió diferenciaspara poner un 4 a 2 final que fue «mentiroso» con relación al desarrollo del encuentro.

La Selección argentina jugó su peor partido quizá producto de la presión después de la injusta derrota ante México, y aunque terminó con cinco delanteros en la cancha, tuvo que definir el partido un defensor de cabeza.

Ahora será su rival Perú, que tiene la ventaja de ser local, en un partido en que tendrá que rearmar su mediocampo, ya que no podrá contar con Mascherano (por acumulación de tarjetas amarillas) y casi con seguridad con Luis González, que salió lesionado de un tobillo.

Será el partido decisivo porque de él depende llegar hasta el final de esta Copa América o volverse antes.

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