Sand intenta llevarse la pelota sin lograrlo. River atacó pero le faltó inteligencia a la hora de definir. Arsenal se defendió muy bien durante los noventa minutos, le cerró todos los caminos al arco y logró un empate que lo clasifica para la siguiente ronda.
Arsenal eliminó a River de la Copa Sudamericana al empatarle 0 a 0, después de haberle ganado el partido de ida 2 a 1, con un brillante planteo defensivo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
River reservó algunos titulares subestimando la capacidad del rival y en el segundo tiempo tuvo que hacer ingresar a Gallardo, Maximiliano López y Mascherano para tratar de revertir una situación que a esa altura era como inexorable.
Arsenal planteó el partido con inteligencia, ubicando delante de su línea de cuatro defensiva a tres mediocampistas de lucha para no dejarlo progresar a River en ataque. El trabajo de esta línea fue impecable, destacándose el chileno Patricio Ormazábal por su constante trajinar llegando a posiciones defensiva y hasta ofensiva.
River no encontró nunca la pelota, no la pudieron distribuir ni Gastón Fernández en el primer tiempo ni Gallardo en el segundo, y terminó atacandoa base de pelotazos frontales más por amor propio que por capacidad futbolística, regalándole a Arsenal la posibilidad del contraataque que desperdició en tres oportunidades y que le hubieran servido para ganar el partido.
River, en su desorden, creó algunas situaciones de peligro pero fueron tan turbulentas que los propios delanteros las desperdiciaron ante una defensa muy bien estructurada.
En síntesis, Arsenal se llevó lo que fue a buscar al Estadio Monumental. Y lo hizo con armas limpias y legales. Se defendió durante los 90 minutos con mucho orden y aprovechó la impotencia de River. Terminó festejando y clasificando para la tercera ronda de la Copa Sudamericana.
River, primero, subestimó al rival y cuando pretendió darle importancia al partido le faltó orden y habilidad para ganarlo. Por eso, aunque luchó y tuvo actitud, quedó eliminado y se quedó con las manos vacías.
Dejá tu comentario