Asesinaron a un barra de Chicago y la pelea se trasladó a un hospital
-
La tercera canción del Mundial 2026: Shakira regresa a la Copa del Mundo tras Brasil 2014
-
La esposa de Paredes lo defebdió tras la eliminación de Boca: "Los verdaderos hinchas están agradecidos"
Bloque 2
El enfrentamiento continuó en el hospital Santojanni, donde miembro del grupo de "Los Perales", al cuál pertenecía el joven asesinado se dirigió a ese establecimiento sanitario para intentar atacar a otro violento que fue herido durante el choque entre los dos grupos y que pertenece a Las Antenas.
Fuentes policiales informaron a Télam que en dicho hospital se encontraba un barra que ingresó con una herida de arma blanca en el estómago.
Los investigadores le colocaron custodia policial porque los allegados al fallecido lo sindican como el homicida, pero no está detenido por el asesinato, ya que el herido denunció que fue atacado en un intento de robo cometido en General Paz y Corrales.
Personal de seguridad privada y un efectivo de la Policía Metropolitana intervinieron para tratar de frenar a los violentos, quienes increparon a médicos, enfermeros y otros auxiliares, según denunciaron ante la prensa los profesionales de ese hospital.
La situación se desbordó y tuvo que intervenir personal de la Guardia de Infantería de la Policía Federal porque resultó insostenible para la fuerza porteña dependiente del Gobierno de la Ciudad.
Durante el ataque de los barras del equipo de Mataderos en el hospital Santojanni, había solamente un efectivo de la Metropolitana y los médicos denunciaron que hechos parecidos a estos "ocurren todos los días y con un guardia de seguridad y un policía de Metropolitana no se puede hacer nada".
Durante el conflicto, se arrojaron todo tipo de cosas, incluidas sillas. Versiones indican que hasta hubo disparos. Como resultado, varios vidrios del lugar terminaron rotos y la Guardia del hospital debió suspender su asistencia.
De esta manera, los barras de Nueva Chicago pusieron nuevamente en jaque la seguridad en hospitales porteños y los profesionales que trabajan en los mismos exteriorizaron su temor.



