Así no alcanza
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-Goooooooooolllllllllllllllllllll ¡!!!!!!!!!! Golazo pibe ¡!!!! Al fin algo en medio de esta siesta ¡!!!!!!!.
Sobre le final casi descuenta Chaca con un remate de zurda de Cobelli que se fue cerquita del palo.
Nos fuimos a los vestuarios con un partido resuelto en el resultado pero no en el juego. Porque River fue muy tibio en la primer parte, y de no ser por la fortuna, nos hubiésemos ido en cero a descansar.
Apenas empezó el segundo tiempo Maidana salvó el empate tapando un remate con destino de gol.
- No empecemos a sobrar que hoy no nos sobra nada ¡!!!!!!! Si seguimos dormidos nos vana embocar y vamos a sufrir un parto como de costumbre.
A partir de los 10 minutos del segundo tiempo el partido se transformó en un festival de bostezos. Chacarita no inquietaba y River hacía circular la pelota como si estuviese en una práctica, sin lastimar. El público comenzó a alentar, como quien se mueve para no dormirse, y desentendido de un partido que no le regalaba nada. Para peor se evidenció un egoísmo a la hora de armar maniobras ofensivas. Tanto el Torito como el Chori entraron en partidos propios, alternando por momentos apuro y displicencia. Cada intento terminaba con alguna cara larga de Aguirre, Sánchez o Trezeguet, quien tardó 11 minutos en tocar la pelota una vez que ingresó.
-Así no River, así no ¡!!!! No nos va a acompañar la suerte siempre.
Sobre el final un episodio lamentable, con Cavenaghi y Domínguez diciéndose de todo menos lindo. Por suerte, al menos para la hinchada, el abrazo final entre ambos al terminar el partido puso las cosas en su lugar.
Mal River, jugó un partido sin protagonismo, nunca impuso ni presencia ni juego y todo se limitó a dejar transcurrir el tiempo una vez que la suerte nos acompañó.
Había que ganar y se ganó, es cierto. Porque muchos se relamían con River detrás de Instituto y Central y fuera del ascenso directo.
Por suerte eso no sucedió, pero el equipo no mostró mejoría con respecto al partido pasado.
No quiero ser insistente pero debemos encontrar rápidamente el juego porque, de llegar así de ajustados a los tramos finales, la presión de ser River nos va a jugar en contra. Ya lo vivimos el año pasado cuando nos caímos con un piano y se apoderó de nosotros el miedo escénico.
Creo que cuando el Chori se tranquilice, Ponzio se afirme como líder, Trezeguet se ponga en línea en lo físico, y el Cavegol juegue mas cerca del arco, el equipo debería transitar con más peso futbolístico el resto del camino. Pero el fútbol es muchas veces una caja de sorpresas.
Mientras tanto lo único sorprendente fue el golazo del pibe Ocampos, y con eso sólo no alcanza, así es más lo que vamos a sufrir que disfrutar.

