Barcelona y Real Madrid juegan el primer clásico de la temporada

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Lionel Messi marcó un gol, pero fue insuficiente a raíz del nivel futbolístico de un Barcelona que cayó sin atenuantes como local ante Real Madrid por 3 a 1 en la ida de la Supercopa de España, con algunas polémicas.

El capitán del seleccionado argentino de fútbol marcó de tiro penal el empate transitorio para el equipo catalán, mientras que para el vigente campeón de la Liga de Campeones de Europa señalaron Gerard Pique (en contra de su arco), Cristiano Ronaldo, quien fue expulsado por doble amarilla, y Marco Asensio.

La presentación oficial para ambos arrojó un balance negativo para Barcelona en el debut de Enrique Valverde como entrenador y en el primer partido sin el brasileño Neymar luego de su traspaso millonario a París Saint Germain de Francia.

El equipo catalán nunca le encontró la vuelta al partido, no generó juego y en ataque dependió de las acciones de un Messi, bien controlado por la línea defensiva del Madrid y sin conexión con el uruguayo Luis Suárez ni el juvenil Gerard Deulofeu, el reemplazante de Neymar.

Lo mejor del partido se produjo en el segundo tiempo cuando el error de Piqué, quien intentó despejar un centro de Marcelo y solo consiguió descolocar al arquero Marc-André Ter Stegen, abrió el marcador.



Desde entonces, Barcelona, con muchos problemas en la marca del mediocampo, salió al ataque más decidido, con pocas ideas, con Messi como generador, pero sin eficacia como en una doble situación luego de los centros de Deulofeu, a los 6 minutos.

Barcelona pudo haber igualado con el remate de cabeza de Suárez que desvió Keylor Navas (14m) y la inmejorable situación de Sergio Busquets (28m) de cara al arco, pero Real Madrid contestó con la aparición de Varane que Jordi Alba despejó sobre la línea (9m).

Messi convirtió en gol el penal que sancionó el árbitro Roberto de Burgos Bengoetxea, tras una falta inexistente a Suárez, pero tres minutos después, Ronaldo, quien ingresó en la segunda parte, devolvió a Real Madrid la ventaja tras el éxito en el mano a mano ante Piqué y un remate con pie derecho imposible de atajar en la puerta del área.



El grito de Ronaldo con la camiseta madrileña entre sus manos (un festejo similar al de Messi en el Bernabéu en la liga española pasada), para callar a los hinchas catalanes que lo abuchearon desde su ingreso a la cancha le jugó en contra cuando simuló un penal que terminó con la segunda tarjeta amarilla y su expulsión.

La tarjeta roja a Cristiano Ronaldo no amedrentó al conjunto "Merengue" que aprovechó otro retroceso fallido de Barcelona y marcó el tercero con otro gran gol, esta vez en los pies de Asensio.

Barcelona extrañó a Neymar quien en su primer partido con Paris Saint Germain brilló con gol y asistencia como eje de juego en su equipo. Su salida resintió el ataque, la mejor virtud de este plantel que echará de menos al brasileño.

El equipo "Culé", que perdió cinco de los seis enfrentamientos en este certamen ante Real Madrid, tendrá revancha el próximo miércoles, con una diferencia difícil para remontar, en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid.

La expulsión de Ronaldo.

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