Sergio Batista es rehén de una situación que no generó y, aunque sabe que Maradona no lo quiere, va a acatar lo que le ordene Julio Grondona.
Sergio Batista intentó bajarle los decibeles a la polémica generada por los ayudantes de campo de Diego Maradona en la Selección nacional.
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Batista volvió a insistir que estaba «a disposición» junto con José Luis Brown para lo que «Maradona y Grondona dispongan» y que se «sentía rehén de una situación que no había generado».
«No se que cambió del viernes al lunes. El viernes pasado tuvimos junto al «Tata» Brown una charla con Diego, donde salimos muy entusiasmados porque nos habíamos puesto de acuerdo en todo, pero parece que en el fin de semana cambió de idea y el lunes salió a decir que no nos quería».
Batista dijo que «le debo fidelidad a Julio Grondona, que es el que me dio la oportunidad de dirigir a la Selección. Yo soy un empleado de la AFA y voy a hacer lo que decidan. Por un lado, entiendo a Diego que quiere formar su propio cuerpo técnico y por otro Grondona tenía un proyecto donde entrábamos Bilardo y nosotros, porque habló por mí y por el 'Tata' Brown».
Batista explicó que hasta la designación de Maradona él tenía «aspiraciones auténticas de ser el técnico de la Selección. Vengo de ganar la Medalla de Oro en los Juegos Olímpicos y sé que Grondona está muy conforme con mi trabajo, pero cuando nombraron a Diego mis aspiraciones terminaron o se postergan».
Aclaró: «Nosotros vamos a colaborar y apoyar a Diego Maradona desde el puesto que estemos, si somos sus ayudantes o si no lo somos».
Batista dijo que habló con Bilardo para preguntarle «qué había pasado» después de la conferencia de prensa de presentación, pero «no me dijo nada» y sobre la frase de Maradona sobre que necesitaba ayudantes leales explicó: «No creo que el mensaje haya sido para mí. Maradona no tiene problemas conmigo. Es posible que confíe más en otras personas, pero no creo que piense que sea desleal».
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