ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

14 de febrero 2002 - 00:00

Boca comenzó con un opaco cero-cero

ver más

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

El conocido Dabrowsky (compatriota DT de Santiago Wanderers), conocedor del juego de Boca, planteó un esquema rígido, pero que le fue dando resultados. Seis hombres en defensa, con un ariete (Sanhueza) y dos hombres de punta (Silvio Fernández y Soto) y apenas con eso tuvo no menos de tres llegadas con olor a gol. En otras palabras: hacían lo que no intentaban los argentinos: abrir el frente de ataque.

Guillermo Barros Schelotto se tiró sobre la derecha, pero esta vez Carreño (que también perdió una gran oportunidad) no tuvo el peso ofensivo de otras jornadas. Planteado el juego con Boca jugado en ataque y los chilenos imponiendo su inteligencia en el contraataque. Ahora con Riveros y Gálvez sumándose en ataque por las puntas.

Boca nunca le encontró la vuelta al juego y el planteo chileno fue cómodo: esperar, atacar sin descuidar espaldas y pegar cuando se podía. El empate ya lo firmaban mucho antes. Boca continuó en su insistencia ofensiva. Lo perdió Braccamonte, trató de llegar tras una «patriada» de Barros Schelotto, pero no pasó de una insinuación.



Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias