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21 de febrero 2003 - 00:00

Boca ganó, pero sufrió mucho

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Los colombianos sorprendieron en los primeros minutos por su velocidad. William Vásquez parecía un problema insoluble para la defensa de Boca con sus incursiones por el sector derecho, y Montoya y Tressor Moreno mostraban mucha habilidad para manejar la pelota. Sin embargo, este dominio se neutralizaba en tres cuartos de cancha, por lo que Abbondanzieri no sufrió situaciones inminentes de gol.

Con el correr de los minutos, Boca empezó a recuperar la pelota en la mitad de la cancha, y creció el trabajo de Ezequiel González para distribuirla con claridad. Delgado tuvo dos situaciones que desperdició, y a Barros Schelotto le anularon un gol por estar en posición adelantada. En el mejor momento de Boca, a Guillermo Barros Schelotto lo traicionó su mal genio y, después de un «agarrón» mutuo con Baloy, fue a pecharlo y hasta le tiró una trompada. Marcio Rezende estaba cerca y los expulsó a los dos.

El partido se le había complicado a Boca, porque los colombianos se cerraban muy bien hacia atrás y porque al conjunto de Bianchi, sin Guillermo, le faltaba poder ofensivo. Sin embargo, en su peor momento, encontró los espacios en un contraataque producido por un largo pelotazo de Ibarra, y Ezequiel González marcó el primer gol.

Allí empezó otro partido, porque Independiente Medellín, con la obligación de salir a empatar el partido, mostró toda su «tibieza» ofensiva, aunque mejoró mucho con la entrada de Jorge Serna, y porque Boca de contraataque comenzó a encontrar los espacios para llegar con peligro al arco de David González. El mejor defensor de Independiente Medellín era -a esa altura-el juez de línea brasileño Oliveira, que anuló tres jugadas claras de gol cobrando posiciones adelantadas inexistentes.

Boca no conseguía ampliar la diferencia y, para sus males, Schiavi frenó con su mano un cabezazo de Serna en el área, y Rezende (de buen arbitraje) cobró penal. Tressor Moreno lo tiró con mucha displicencia y se lució Abbondanzieri al atajarlo. Hubiese sido injusto, porque Boca era muy superior. Siempre con Ezequiel González como eje y figura, tanto que fue el gestor del segundo gol con pase perfecto a Delgado. Allí se terminó la resistencia de los colombianos, que fue más de la pensada de antemano.

Boca terminó ganando, pero sufrió demasiado.

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