Terminó elsuperclásico. Fue empate que, a primera vista, beneficia a Boca. Tres puntosreales de ventaja y otros tres de «plus», por un partido más jugado le otorganuna diferencia que tiene -a esta altura-mucho valor. River aún debe jugar unpartido (puede ser que adelante con Almagro) para -sabido el resultado-tenercerteza de la diferencia existente entre ambos.
Lo cierto es queestamos a mitad de torneo y el campeo-nato parece circunscripto a Boca yRiver, aunque ahora Gimnasia, que consiguió tres puntos de tremendaimportancia ante Almagro, logró alcanzar a River en la tabla de posiciones ytiene idénticos objetivos.
Sin embargo a lahora de realizar algún cálculo previo habrá que señalar que River parece estaren mejores condiciones para achicar las diferencias que lo separan de Boca siuno hace un repaso por el fixture (ver al pie).
River tiene devisitante a Argentinos, Gimnasia, Racing, Almagro y Lanús y recibirá a Unión,Newell's, Belgrano y Huracán (es decir debe jugar con Racing y Huracán de losdenominados equipos grandes. Boca tiene en casa a Vélez (el domingo), Central,Talleres, San Lorenzo y Estudiantes y debe salir con Colón, Independiente, yChacarita, teniendo en cuenta que ya le ganó a Los Andes un partido adelantado.En otras palabras, tiene en su camino a Vélez, Independiente y San Lorenzo,entre los «grandes».
La alternativa quepresenta este torneo Clausura, con Boca y River lanzados al campeonato y con laúnica pretensión de Gimnasia como tercera (en apariencia) posibilidad dealcanzar la punta, hace que la gente de AFA (y obviamente lo responsables delas transmisiones en televisión), se encuentre estudiando una nueva modalidadde torneo, a la luz que si esto ocurre en un torneo reducido, seguramente lasdiferencias se acentuarían en uno de «todos contra todos y en dos ruedas».
Aunque tampocoparece entusiasmar el formato de torneo que se puso en consideración en laactualidad: cuatro zonas de cinco equipos, sorteo de conformación «horizontal»tipo FIFA, clasificación de los dos primeros de cada zona y a partir de allíenfrentamientos cruzados entre primero y segundo del A-B y C-D y definición pordecantación (pues quedan los ganadores) hasta llegar al campeón. Seguramentetendrá el apoyo de los clubes de menor peso, que lejos están de achicar elrumbo al título por el camino actual.
Sin embargo eltorneo no es equitativo porque el ganador de una zona puede lograr -porejemplo-40 puntos y el primero de otra sólo llegue a 30 y tengan las mismasposibilidades. Hasta puede ocurrir que deban enfrentarse en un partido donde elque hizo más quede eliminado y pierda todo lo que cosechó durante el año. Dicenque es un torneo a la mexicana. Lo cierto que parece una manera de nivelar paraabajo.


