El torneo de Acapulco le otorgó una alegría y una tristeza el tenis argentino. Mientras Agustín Calleri se impuso en una final para el recuerdo a su compatriota Mariano Zabaleta por 7-5, 3-6 y 6-3, Mariana Díaz Oliva no pudo acceder el título máximo al caer en la final ante la sudafricana Amanda Coetzer, por 7-5 y 6-3.
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Cuando levantó la copa, Calleri cumplió el sueño que se propuso hace siete años cuando comenzó su carrera profesional, el de ganar un torneo profesional. El cordobés, quien había eliminado en semifinales por un doble 6-2 al español Félix Mantilla, se convirtió en el primer argentino en ganar un ATP en 2003.
La final entre argentinos estuvo plena de espectacularidad. Con servicios veloces -que casi alcanzaron los 200 kilómetros por hora-garra y toque con mucha exactitud, Calleri mostró una gran determinación a pesar de que cometió algunos errores atribuibles a cierto nerviosismo inicial. Calleri logró contestar con precisión los precisos golpes de Zabaleta.
En tanto, la argentina Mariana Díaz Oliva que había llegado a la final del certamen abierto mexicano tras vencer a la japonesa Shinobu Asagoe por 6-1, 6-7 (5-7) y 6-1, perdió ayer con Coetzer. La sudafricana ganó el título tras un primer peleado y extenso set y un segundo donde hizo prevalecer su mejor juego.
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