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Correa regresó esta mañana al país junto con Santiago Lange y Carlos Mauricio Espínola, la dupla del yachting, y al mismo tiempo que el basquetbolista Alejandro Montecchia, otro de los ganadores de la medalla dorada.
"En la final podía haber pasado cualquier cosa. Así que volvimos satisfechos por los resultados. El nivel se acrecentó en los últimos tiempos porque se sumaron muchos países no tradicionales, y nosotros somos uno de ellos", analizó.
Dijo entonces que "dentro de la final, siendo todo muy parejo", lo suyo "era competir y esperar que ese día todo saliera perfecto".
"Algo que nosotros siempre hacemos después de una competencia de este nivel es preguntarnos hasta dónde llegamos y qué es lo que falta. Y yo creo que hay países con mayores recursos económicos y con ellos no nos podemos comparar", sostuvo.
Sin embargo, comentó que "acá hay potenciales importantes que permiten que los argentinos lleguen a los primeros planos del deporte mundial".
"Obviamente, hay cuestiones organizativas que debemos rever y analizar de cara al próximo bloque de preparación. Creo que se puede estar en mejores condiciones", apuntó.
Agradeció a la gente, que lo ha "acompañado mucho" durante "este proceso", y en ese sentido afirmó que valora muchísimo ese respaldo.
También resaltó el valor de la medalla lograda por la nadadora Georgina Bardach, ya que su disciplina es individual y muy competitiva, en tanto que festejó las de oro, correspondientes al fútbol y al básquetbol.
Finalmente, volvió a su propia actuación: "Estar octavo, segundo o tercero depende de cómo se dan cosas ese día. Obviamente yo aspiraba a un lugar de privilegio, ese día no se dio así y no me levanté con el pie derecho. Así que lo que rescato es que pude llegar a la final".
El último sábado, Correa fue octavo en la final de kayak monoplaza sobre 500 metros de los Juegos de Atenas, que ganó el canadiense Adam von Koeverden.
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