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En apenas media hora, el tiempo que está previsto que se invierta en agrupar a las 32 selecciones, dentro de una ceremonia que durará un total de 90 minutos, quedará todo listo para Alemania 2006. Pero, para ganarse el derecho a estar en ese momento, se ha necesitado otra fase previa, la más grande de la historia porque, a pesar de que participó el mismo número de selecciones (194), se precisó 10 por ciento más de encuentros que en Corea y Japón.
La clasificación más costosa fue la de Trinidad y Tobago, que disputó 20 partidos para lograr su primera presencia en un Mundial, mientras que Australia no tuvo que jugar más que 9. Ambas llegarán a Alemania con técnicos holandeses, Leo Beenhakker y Guus Hiddink, respectivamente. Fue, además, la primera vez que el campeón del mundo, Brasil, tuvo que ganarse el derecho a defender el título, lo que hizo sin excesivos problemas, porque concluyó en el primer puesto las eliminatorias sudamericanas. En total, se marcaron 2.464 goles, con un promedio de 2,91 tantos por partido. El máximo goleador fue el mexicano Jared Borgetti, convertido ya en el mejor de la historia de la selección tricolor, que anotó 14 tantos.
Si para la fase final se han preseleccionado a 44 árbitros, para completar las eliminatorias fueron necesarios 359 y 729 asistentes, que mostraron un total de 3.101 tarjetas amarillas (3,66 por partido) y 103 rojas (0,12 de promedio).
El equipo más castigado fue la Selección argentina, que fue amonestada en 44 ocasiones y sufrió cuatro expulsiones. Curiosamente, el técnico argentino, José Pekerman, será el único que no acuda al sorteo de la fase final (ver nota aparte), una ceremonia a la que tan sólo el sueco Sven Goran Eriksson, el estadounidense Bruce Arena y el costarricense Alexandre Guimaraes acuden con el mismo cargo que cuatro años antes.
Guus Hiddink (Australia), Luiz Felipe Scolari (Portugal) y Roger Lemerre (Túnez) también estuvieron en el sorteo de Busán (Corea), en 2001, pero con distintas selecciones: el holandés como seleccionador de Corea del Sur, Scolari de Brasil y Lemerre de Francia.
El sorteo de Leipzig espera batir todos los registros previos. Si en 1994 se utilizó un casino de Las Vegas para celebrarlo, en 1998 fue el estadio Velodrome de Marsella y en 2002, el centro de Exposiciones y Congresos de Busán, ahora se han habilitado 20.000 m2 de la Feria de Muestras de Leipzig. Sólo el escenario de la ceremonia ocupará 4.800 m2, según informó Wolfgang Niersbauch, miembro del Comité Organizador.
Si en Busán hubo una audiencia de 250 millones de espectadores de 100 países, ahora está previsto que 320 millones sigan el sorteo a través de los 160 televisores que han logrado los derechos de transmisión.
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