11 de agosto 2008 - 00:00

Defensa del oro comenzó con derrota

Los rostrosde Ginóbili yde Scola lodicen todo.La Selecciónargentina debásquetbolcomenzóperdiendo enlos JuegosOlímpicos.
Los rostros de Ginóbili y de Scola lo dicen todo. La Selección argentina de básquetbol comenzó perdiendo en los Juegos Olímpicos.
El seleccionado argentino de básquetbol, último campeón olímpico, dejó escapar el triunfo sobre el final y terminó cayendo ante Lituania por 79-75, en su debut en el Grupo B.

Los parciales del encuentro siempre favorecieron a los europeos, quienes se impusieron por 14-11, 34-30, 51-45 y 79-75.

Pese a una gran remontada en los últimos minutos, Argentina no pudo concretar su victoria: Andrés Nocioni falló en su intento de tres puntos, cuando el partido estaba igualado en 75, y los lituanos quedaron con la posesión del balón, que arriesgaron y acertaron con un triple, a falta de un segundo y 14 centésimas.

Scola buscó aceleradamente a uno de sus compañeros y tiró la pelota al lateral. Los europeos respondieron con un avance que terminó en falta, convertida por Siskauskas, para terminar ganando por una diferencia de cuatro puntos.

Lituania justificó aquí su triunfo y demostró buenas razones para ser considerado como uno de los grandes candidatos al podio. Su poderío físico y su solidez defensiva, además de la altura de sus jugadores y un buen goleo de tres puntos, fueron sus virtudes principales exhibidas ante Argentina.

El conjunto argentino contó con el aliento del público chino, identificado con el pivot Luis Scola, compañero en Houston Rockets del ídolo local, Yao Ming, pero el ensordecedor griteríono alcanzó para torcer una historia que venía mal.

La defensa argentina levantó su nivel respecto de los últimos partidos amistosos, pero los errores cometidos sobre el tramo final les abrieron los espacios a los europeos para sacar provecho de su virtud más marcada: los tiros de tres puntos.

Así fue como en el espectacular Olympic B a s k e t b a l l Gymnasium, de Pekín, apareció el base Linas Kleiza, para sacar con sus triples una ventaja de 12 puntos. El partido había quedado en 65-53, y las chances del conjunto dirigido por Sergio Hernández parecían lejanas.

Entonces, Emanuel Ginóbili encabezó una gran levantada hasta llegar a un electrizante y dramático 75-75.

Los simpatizantes chinos, tan fanáticos de Ginóbili como de Scola, comenzaron a alentar, murmuraron con el desacierto de Nocioni y abuchearon la posesión de pelota de los lituanos. El triple otra vez de Kleiza, cuando faltaban dos segundos, sentenció la historia: el campeón olímpico había sido derrotado.

Dejá tu comentario

Te puede interesar