5 de abril 2015 - 11:39

Delfino cobró penal, expulsó a un jugador, pero luego anuló todo

El árbitro Germán Delfino protagonizó una situación poco habitual al dar marcha atrás con un penal que había cobrado para Vélez y la expulsión de un futbolista de Arsenal, a raíz de protestas del banco del elenco de Sarandí.

Se jugaban 12 minutos del segundo tiempo en Liniers y en una jugada en la que fueron a cabecear el delantero local Mariano Pavone y el defensor visitante Dany Rosero Valencia, uno de ellos tocó el balón con la mano.

Delfino consideró que la infracción había sido cometida por el colombiano, por lo que cobró penal y expulsó al zaguero, ya que estaba amonestado y le mostró la segunda amarilla.

La decisión del juez provocó los reclamos de los jugadores de Arsenal, mientras el canal que transmitía el partido, reiteraba la jugada, dejando claro que la mano había sido de Pavone.

En ese momento, un ayudante del cuerpo técnico de Arsenal recibió un mensaje de texto avisando de esta situación, este se lo informó a Roberto Abondanzzieri, quien se metió en el campo de juego haciendo gestos ampulosos.

Luego de un par de minutos de tumultos y confusión, Delfino, a instancias de uno de sus "colaboradores", hizo gestos de que se había equivocado, cobró saque de arco y le retiró la segunda amarilla a Rosero Valencia.

Allí empezaron las quejas, pero esta vez del lado de Vélez, que incluyeron el ingreso al campo de juego del entrenador Miguel Ángel Russo, que no podía creer el cambio de fallo de Delfino.

El árbitro soportó las quejas de los jugadores locales e incluso el capitán velezano, Fabián Cubero, le preguntó a los cronistas de campo de juego si el inesperado giro de Delfino estaba contemplado por el reglamento.

Para agregarle más condimentos a la insólita situación vivida en Liniers, Rosero Valencia fue expulsado por segunda vez, aunque esta vez no hubo marcha atrás y el colombiano se fue a las duchas en el sexto minuto de descuento, tras cometer una infracción que le valió la segunda tarjeta amarilla.

Una vez finalizado el partido, Delfino hizo declaraciones televisivas en las que dijo sentirse "muy mal" por lo ocurrido y reveló que cambió su fallo a instancias de uno de sus "colaboradores", aunque no aclaró si fue el cuarto árbitro o uno de los líneas.

"Yo veo una mano arriba y, como es típico, protesta todo el mundo, quería consultar con mis colaboradores, pero con los gritos no se escuchaba nada", explicó.

El árbitro admitió que "el procedimiento fue horrible" y fue algo "que no puede pasar", aunque se consoló afirmando que se iba de Liniers "más tranquilo, sabiendo que la mano fue de Pavone y se hizo justicia".

Dejá tu comentario

Te puede interesar