Demichelis anotó en la victoria del Bayer Munich
-
River pone la mira en otro campeón del mundo con la Selección argentina
-
Cerúndolo y Etcheverry lograron notables triunfos en el Masters 1000 de Montecarlo
Pocos días después de la eliminación de la Copa Alemana, con la que se frustró la intención del múltiple campeón alemán de repetir los dos títulos de la temporada pasada, se acercaba una tormenta como pocas, porque de las gradas se empezaron a escuchar claramente los gritos que pedían la dimisión inmediata del técnico, Jürgen Klinsmann.
Pero después dieron vuelta al encuentro el belga Daniel van Buyten, Miroslav Klose, el turco Hamit Altintop, Lukas Podolski y el argentino Martín Demichelis. Cuatro de los goles fueron de cabeza, dejando a las claras el poderío aéreo del Bayern. Y al final, en vez de silbidos para el entrenador, hubo gritos de "campeón, campeón".
El Hamburgo sufrió una verdadera debacle ante Borussia Mönchengladbach, hasta hoy el colista en la tabla de posiciones pero que sorprendió con un verdadero festival de goles con el que abandonó el farollilo rojo para entregárselo al Karlsruhe.
Ante 50.000 espectadores abrió la goleada el canadiense Rob Friend y tras del empate transitorio del croata Mladen Petric, que anotó su décimo gol de la temporada, aumentaron Tobias Lebels, el holandés Roel Brouwers y el mejor jugador de la tarde, Marko Marin, de penal.
Mönchenglabach, con el argentino Roberto Colautti en los últimos diez minutos, vuelve a respirar en la lucha contra el descenso y Hamburgo, que hoy no contó con el peruano Paolo Guerrero por acumulación de tarjetas, volvió a decepcionar en la hora de la verdad en la lucha por el título.
"Fue espantoso lo que hicimos hoy", reconoció el entrenador hamburgués Martin Jol, mientras que su colega Hans Meyer sentenció: "Iba siendo hora de que la fantástica hinchada pudiera ver un buen partido de fútbol de parte nuestra".
Hoffenheim y Bremen, dos de los equipos más goleadores de la temporada, se despidieron sin abrir el marcador en un partido muy intenso que podría haber sido una fiesta de no haber sido por los postes y los travesaños. Tres veces ahogaron el grito de gol de Boubacar Sanogo y otras tres de Demba Ba, del lado del Hoffenheim, y Claudio Pizarro malogró cinco claras oportunidades de abrir el marcador para Bremen.
En el partido adelantado de la fecha, Schalke había vencido el viernes 1-0 a Colonia.
El domingo completan Bielefeld contra Fráncfort y Leverkusen ante Bochum.




Dejá tu comentario