20 de marzo 2006 - 00:00

Duchini: adiós al maestro

Con su desaparición el fútbol argentino perdió a su último gran maestro. Ernesto Duchini falleció ayer, a los 95 años, y fue precisamente un domingo, como no podía ser de otra manera, para mirar desde el cielo otra jornada del deporte que amaba y al que le dio la vida.

Los restos de Duchini son velados en la sede de Chacarita Juniors y recibirán sepultura en el cementerio del barrio homónimo hoy por la mañana. Ernesto Duchini fue un verdadero símbolo en las divisiones inferiores, en la etapa de selecciones juveniles y en la formación de jugadores. Por todo eso difícilmente haya habido un referente tan valioso y admirado.

Internado en el Hospital Pirovano desde la semana anterior, a los 95 años (nació el 15 de noviembre de 1910) Duchini dejó este mundo después de padecer durante los últimos cuatro meses la ausencia de su esposa, María Brodsky, quien falleció a fines del año pasado.

Duchini, que había sido jugadorde Chacarita desde los años '30 -llegó a jugar con Renato Cesarini, el mejor de aquel equipo-; apenas dejó el fútbol, a fines de los '40, dedicó su vida a descubrir jugadores en estado de gestación por los potreros del Gran Buenos Aires. Ya en 1955, en los Juegos Panamericanos de México, Duchini era el técnico indiscutido de los seleccionados juveniles. Todavía se recuerda a una de las mejores selecciones de fútbol que haya dado la Argentina.

Aquel equipo que fue medalla de oro en fútbol estaba integrado por Rogelio Domínguez, Natalio Sivo, Oreste Corbatta, Luis Pentrelli, Humberto Maschio, Dante Lugo, Benito Cejas, Enrique Omar Sívori, José Francisco Sanfilippo y José Yudica, nacidos entre 1935 y 1936, algunos ya fallecidos.

Muchos mayores de edad la tienen a aquella como la mejor generación de futbolistas de todos los tiempos. Una selección que ganó invicta en México por obra y gracia de Duchini, que más tarde repitió en los Juegos Panamericanos de Chicago, en 1959. No menos de veinte grandes de la historia fueron descubiertos por el «maestro», que pasó por las inferiores de Chacarita, River, Racing, San Lorenzo y durante treinta años los juveniles argentinos.

Duchini estaba abonado al ostracismo en los últimos tiempos, aunque otros grandes como César Luis Menotti lo tenían bien presente en su reconocimiento, porque el «Maestro» fue quien le armó el seleccionado argentino Sub-20 que ganó el Mundial de Japón en 1979.

A partir de hoy ya no habrá más penas ni olvidos para don Ernesto. Desde el domingo 19 de marzo de 2006 su nombre se eternizará y bien podría convertirse en fecha de culto para el fútbol argentino. Como un nuevo día del maestro. Un maestro de la pelota y de la vida.

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