Banfield pudo gritar Campeón por primera vez en sus 113 años de historia y sucedió nada más y nada menos que en el mismo lugar donde su archirival Lanús lo hizo hace 2 años, La Bombonera. El equipo de Falcioni perdió 2 a 0 ante Boca, pero eso no fue motivo para que las más de 4.500 personas que se acercaron al estadio Alberto J. Armando no pudieran disfrutar de ver a su equipo en lo más alto del fútbol argentino.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En la semana hubo mucha expectativa para este encuentro, a tal punto que la venta de entradas para la gente visitante debió adelantarse un día ya que los hinchas de Banfield habían comenzado a acampar y acercarse en gran número a su estadio. Todas las generales que entregó Boca se vendieron en tan sólo 2 horas.
La tercer bandeja xeneize que fue destinada para la parcialidad del Taladro ya estaba colmada media hora antes del horario en que fue fijado el comienzo del partido. Con un gran "telón" recibieron al conjunto del Sur.
Por su parte, los boquenses también dieron la bienvenida a su equipo con gran aliento y desplegando todo tipo de banderas y cotillón para brindar su apoyo a los de Basile.
Con gran nerviosismo y pendientes en la radio a lo que sucedía en el Nuevo Gasómetro entre San Lorenzo y Newell´s, los visitantes desahogaron un grito de alegría en el momento que Baldassi cobró un penal a favor del Cuervo, pero instantes después la desazón fue grande con el tiro errado del Kily González.
Luego, a raíz del primer gol de Bordagaray y al ver que en la pantalla del estadio indicaba San Lorenzo 1 - 0 Newell's, la banda del Taladro estalló en delirio y sus ilusiones de campeonar de apoco se iban convirtiendo en realidad.
Los goles de Palermo enmudecieron por momentos a la gente del Sur, que encontraron la alegría en el segundo tiempo al ver nuevamente en la pantalla que Bordagaray había convertido otro tanto y así sentenciaba el 2-0 final en el Bajo Flores.
Los últimos minutos fueron de pura felicidad para los visitantes que con el pitazo de Diego Abal que señalaba el final del encuentro, concretaron su anhelo de poder festejar un campeonato de primera división.
Por tal motivo, se cambió la costumbre y la parcialidad local debió salir primera del estadio para que la gente banfileña disfrutara y observara, al igual que las 10.000 personas que se encontraban en el Florencio Solá, cómo los dirigidos por Julio César Falcioni recibían el tan ansiado trofeo del Torneo Apertura 2009.
Dejá tu comentario