El Inter de Cúper ganó y es puntero
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Desbordante de emociones fue el cotejo que en el estadio Giuseppe Meazza se adjudicó Inter por 3-2 sobre un Udinese que le dio batalla hasta el último minuto y que, incluso, tuvo el dominio territorial en varios pasajes.
Pero el equipo que dirige el argentino Héctor Cúper volvió a mostrarse cínico y experimentado en el manejo de las situaciones críticas, una característica que le permite mantener firme su aspiración por el título.
Cuando mejor estaba jugando Udinese, impulsado por el buen trabajo del argentino Mauricio Pineda y del chileno David Pizarro, llegó la apertura del marcador por el siempre contundente Christian Vieri (27'), con una impecable media vuelta, lo que sumió a la visita en una desorientación que duró el primer cuarto de hora de la segunda etapa, cuando Incola Ventola (67') marcó el segundo.
Udinese descontó a los 78' con Roberto Muzzi, tras una excelente jugada personal del colombiano Gonzalo Martínez, quien había entrado al comienzo del complemento, pero un contragolpe del portugués Sergio Conceicao, a los 86', se tradujo en el
tercer tanto interista.
El partido parecía definido, pero un último arresto de Udinese -en el que había hecho su ingreso el brasileño Warley- fue convertido por Giampiero Pinzi a los 89' y los instantes finales se jugaron con Inter bajo asedio, hasta que el silbato de clausura llegó como una liberación tras no pocos sufrimientos.
En Inter jugaron desde el principio el argentino Javier Zanetti, siempre eficiente aunque menos brillante que otras veces, el colombiano Iván Córdoba, no muy seguro, y el uruguayo Alvaro Recoba, quien desplegó un buen trabajo como volante ofensivo por izquierda, hasta que fue reemplazado a los 73' por el argentino Andrés Guglielminpietro (a los 67' también había entrado su compatriota Nelson Vivas).
Bologna, con un gol a los 92 minutos del argentino Julio Cruz, derrotó a Verona por 2-1 y atrapó la cuarta plaza, confirmando sus características de escuadra compacta y continua que han convertido en la revelación de la Liga, más ahora que Chievo empieza a mostrar serias flaquezas y no logra mantener el ritmo del principio (hoy solo igualó como local contra Brescia).
Verona había pasado en ventaja a los 75' con Alberto Gilardino pero Bologna había empatado tres minutos más tarde con Salvatore Fresi, gracias a la imponderable colaboración de Cruz, y fue el atacante argentino quien, con una impecable media
vuelta de izquierda, cuando se jugaba un minutos de descuento, quien le dio el triunfo a su equipo.
Chievo, por su parte, en su propio campo de juego veronés apenas logró empatarle (1-1) al humilde Brescia, que es fuerte candidato a irse al descenso y alineó el primer tiempo al chileno Mario Salgado como atacante: con el brasileño Heriberto pero en inferioridad numérica desde los 68' por la expulsión de Nicola Legrottaglie, marcó a los 43' con Bernardo Corradi y fue alcanzado por Luca Toni a los 81 minutos.
Después de tres meses, y tras una sinfonía de errores de su atacante argentino Claudio López (estrelló un balón en un poste y malogró solo frente al arquero rival un gol casi hecho), Lazio volvió a la victoria por 1-0 gracias al tanto que anotó a los 78' el checo Karel Poborsky sobre un Atalanta que alineó al brasileño Iñacio Piá y quedó en delicada situación en la tabla.
Otro grande que venía jugando mal, Milán, goleó (4-1) al Venezia del uruguayo Federico Magallanes, condenándolo así anticipadamente al descenso: con el argentino José Antonio Chamot y el brasileño Roque Junior, el equipo rojinegro marcó con Kakha Kaladze (12'), Javi Moreno (66' y 78') y Cosmin Contra (74') siendo Filippó Maniero el autor de la red veneciana (16').
También la jornada fue fatal para Fiorentina, a la que sólo un milagro podrá impedir que pierda la categoría, ya que cayó en su propio estadio "Artemio Franchi" de Florencia por 2-1 frente a Lecce, que estaba solo un escalón más arriba (antepenúltimo) y
necesitaba también con dramática urgencia los tres puntos.
El hombre que decidió el partido, después de haberse transformado en una pesadilla para la retaguardia violeta, fue el uruguayo Javier Chevanton, autor del gol de la victoria a los 82', después que el croato Davor Vugrinec, a los 47', había igualado el tanteador que en el primer tiempo había abierto para la Fiorentina, a los 42', Angelo Di Livio.
Al final del partido, y ante la certeza de que la derrota era condenatoria para Fiorentina, se vivieron tanto en el campo de juego como en las tribunas escenas de verdadero dramatismo, más aún después que a los 95 minutos el brasileño Adriano tiró
afuera un penal (en el local jugaron también su compatriota Amaral y desde los 46' el argentino Ezequiel González y en Leche el uruguayo Guillermo Giacomazzi, reemplazado a los 55').
El programa se completó con el nuevo triunfo de Parma (el cuarto en cinco partidos) por 3-2 sobre Piacenza: anotaron para el vencedor, que presentó al argentino Néstor Sensini y al brasileño Junior, Marco Di Vaio (30'), y los franceses Johan Micoud (42') y Alain Boghossian (73'), mientras para el equipo anfitrión descontó Darío Hubner (80' y 94', de penal), quien se afirmó como único líder en la tabla de goleadores con 19 tantos.



