28 de marzo 2026 - 20:17

El Mundial 2026 dispara los alquileres en EEUU: Airbnb ya cobra hasta 140% más en las ciudades sede

La zona metropolitana de Nueva York y Nueva Jersey concentra los mayores aumentos. Las tarifas hoteleras podrían trepar hasta un 300% durante los partidos inaugurales y los boletos de la final superan los u$s50.000 en el mercado secundario.

El mundial de fútbol se jugará en EEUU, México y Canadá.

El mundial de fútbol se jugará en EEUU, México y Canadá.

Gentileza - Eva Marie Uzcategui/Getty

Con el Mundial de fútbol a menos de tres meses de distancia, el mercado inmobiliario de las ciudades anfitrionas de Estados Unidos ya siente la presión. Los precios de los alquileres temporarios se dispararon y los propietarios que ofrecen sus casas en plataformas como Airbnb están triplicando sus tarifas habituales ante la expectativa de una demanda sin precedentes.

El caso más llamativo lo ilustra una propiedad de seis dormitorios en Princeton, Nueva Jersey, que se ofrece a unos u$s6.000 la noche durante el torneo, un incremento del 140% respecto al precio de hace un año, según datos de la plataforma de análisis AirDNA. Esto, a pesar de que la propiedad está a más de una hora en auto del estadio MetLife, donde se disputarán varios de los partidos más importantes.

Bobby Roufaeal, gestor de más de una docena de alquileres en Nueva Jersey y fundador de Settled In Property Management, es uno de los que mejor resume el fenómeno. Según sus cálculos, un alquiler de lujo en el estado podría generar u$s240.000 entre el 11 de junio y el 19 de julio, el período que abarca el torneo. Dijo que está recibiendo llamadas de propietarios que buscan capitalizar la demanda y que muchos optarán por mudarse temporalmente con familiares para dejar sus casas disponibles.

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Los propietarios que ofrecen sus casas en plataformas como Airbnb están triplicando sus tarifas habituales.

Los propietarios que ofrecen sus casas en plataformas como Airbnb están triplicando sus tarifas habituales.

El inversor Geoff Colleran, que alquila su vivienda en Foxborough, Massachusetts, sede del estadio Gillette, apunta en la misma dirección. Fija su precio en más de u$s2.000 la noche y espera cerrar el verano con ingresos de seis cifras, muy por encima de los us50.000aus50.000 a u s50.000aus60.000 que factura en un año normal.

El propio Airbnb está incentivando el fenómeno: ofrece hasta u$s750 en efectivo a nuevos usuarios que publiquen sus propiedades por primera vez, buscando ampliar la oferta ante la avalancha de visitantes prevista.

El desborde de precios en las ciudades sede

Los datos de AirDNA muestran que el impacto no se limita a las propiedades más caras. Montclair, Nueva Jersey, registra un aumento del 169% en la ocupación de alquileres a corto plazo durante la fase de grupos respecto a las mismas fechas del año pasado. Ciudades cercanas como Clifton, Newark, Paterson y Jersey City también acumulan subas significativas.

El panorama hotelero no es mejor. Se espera que las tarifas de los hoteles en las ciudades anfitrionas suban en promedio un 300% en torno a los partidos inaugurales, según informó el New York Times. En Dallas, que recibe más partidos que cualquier otra ciudad estadounidense, las búsquedas de alojamiento crecieron un 230% respecto al verano pasado, de acuerdo con datos de Expedia de enero. En Houston, el ritmo de reservas hoteleras para junio y julio ya duplica los niveles del año anterior.

Del otro lado de la ecuación están los aficionados, que enfrentan una acumulación de costos que, para muchos, se vuelve insostenible. Mehdi Salem, fundador de la asociación francesa de seguidores del fútbol, organiza el alojamiento de 80 miembros para ver jugar a Francia en el MetLife y reconoce que está metiendo a ocho personas en habitaciones pensadas para cuatro. Reservó hoteles en Manhattan con más de un año de anticipación, cuando los precios aún eran accesibles, y ahora rastrea opciones en barrios periféricos como el Bronx y Queens, además de zonas menos transitadas de Nueva Jersey.

Michael De Micco, empleado de Frito-Lay que ganó entradas por su empresa, planea manejar nueve horas desde Pittsburgh y ya descartó los hoteles. Al ver un anuncio de Airbnb cerca del estadio Gillette fuera de su presupuesto, fue directo: "De ninguna manera voy a gastarme mil dólares por noche".

Salem es más categórico sobre el impacto general: "A nivel mundial, la gente se queja de los precios. Hemos perdido muchos buenos aficionados que no están viniendo por los costos".

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