Barcelona ya puso números a su próximo salto de escala. El club proyecta alcanzar una facturación de u$s1.673 millones en la temporada 2030-2031, y llevar su EBITDA hasta u$s427 millones. El objetivo forma parte de la hoja de ruta económica presentada por la entidad antes de la Asamblea General Ordinaria del próximo 19 de septiembre.
El negocio del nuevo Camp Nou: el Barça apunta a facturar u$s1.673 millones y duplicar sus beneficios
El club catalán proyecta ingresos récord para 2030-2031 y busca llevar su EBITDA hasta u$s427 millones. El salto estará sostenido por el renovado Spotify Camp Nou, el negocio comercial y el hospitality, aunque el crecimiento también llegará acompañado por una fuerte estructura de deuda vinculada al Espai Barça.
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Barcelona aspira a crecer un 37% y rozar los u$s1.700 millones de facturación en 2031.
La estrategia del presidente Joan Laporta tiene un activo central: el nuevo Spotify Camp Nou. El estadio dejará progresivamente atrás el período de obras y se convertirá en el principal motor para ampliar los ingresos del club, especialmente a través del ticketing, hospitality, espacios VIP, patrocinios, naming rights, restauración y eventos.
El desafío es mayúsculo. El Barça busca pasar de un EBITDA de aproximadamente u$s212 millones a u$s427 millones, prácticamente duplicando su capacidad de generación operativa. Al mismo tiempo, pretende dejar atrás las pérdidas y alcanzar una estructura financiera capaz de sostener el costo de la gigantesca transformación del Espai Barça.
El nuevo estadio será determinante. Según las previsiones presentadas por el club, el Spotify Camp Nou podría generar alrededor de u$s485 millones anuales una vez que esté plenamente operativo. La previsión contempla el funcionamiento completo de sus nuevas áreas comerciales y de hospitality.
El plan contempla que el estadio alcance su plena explotación hacia la temporada 2028-2029. Entre los activos de mayor valor aparecen las 9.500 localidades VIP, que tendrán un peso especialmente importante en la generación de ingresos. El proyecto también prevé elevar progresivamente la capacidad del estadio hasta superar los 100.000 espectadores.
Un negocio que ya supera los u$s1.300 millones
El salto hacia los u$s1.673 millones de facturación tendrá un punto de partida inmediato. Para la temporada 2026-2027, el Barça presupuestó ingresos de explotación por u$s1.379 millones, frente a los aproximadamente u$s1.223 millones de la temporada anterior.
Desde el club consideran que ese presupuesto es incluso conservador, teniendo en cuenta que todavía se encuentra en una etapa de transición hacia la explotación completa del nuevo estadio.
El Camp Nou aportará aproximadamente u$s329 millones, mientras que los derechos audiovisuales permanecerán prácticamente congelados en u$s285 millones. El gran motor adicional será el área comercial, que apunta a alcanzar u$s666 millones, frente a unos u$s608 millones en el ejercicio anterior si se toma como referencia la cifra de 527 millones de euros.
El crecimiento comercial es especialmente relevante porque se trata de una de las áreas que más se expandió desde la pandemia. Merchandising, tiendas, patrocinios, licencias y explotación de la marca Barcelona aparecen como piezas fundamentales para que el club pueda sostener una facturación de escala global.
De hecho, los ingresos comerciales previstos para 2026-2027 ya superarían por sí solos los u$s659 millones que representaron los salarios deportivos de la temporada anterior.
El costo del crecimiento: salarios y estructura
El incremento de ingresos también viene acompañado por una fuerte expansión del gasto. Los salarios deportivos pasarán de unos u$s659 millones en 2025-2026 a aproximadamente u$s734 millones en 2026-2027, un aumento superior al 11%.
A eso se sumarán los salarios no deportivos, que pasarán de unos u$s96 millones a u$s107 millones. Parte de este incremento está relacionado con el desarrollo del negocio de merchandising, la apertura de nuevas tiendas y la incorporación de personal, además de la internalización de determinados profesionales que anteriormente trabajaban bajo otros esquemas contractuales.
En total, el club proyecta gastos de explotación de alrededor de u$s1.307 millones durante la presente temporada.
El objetivo financiero inmediato es abandonar los números rojos y alcanzar un resultado ordinario y neto positivo de aproximadamente un millón de euros, es decir, cerca de u$s1,2 millones.
El gran desafío: una deuda de más de u$s3.000 millones
Detrás de la expansión del negocio aparece la principal variable financiera del proyecto: la deuda.
Barcelona informó que su deuda financiera agregada alcanza aproximadamente u$s3.093 millones. De ese total, unos u$s2.077 millones corresponden a la financiación vinculada al Espai Barça, mientras que otros u$s819 millones corresponden a emisiones de bonos y unos u$s196 millones a otras obligaciones financieras.
La estructura de financiación seguirá creciendo. El club prevé incorporar hasta u$s346 millones mediante una nueva operación de financiación a largo plazo para completar las obras del Espai Barça. La operación se sumará a otra emisión de bonos por aproximadamente u$s242 millones, de la cual ya se colocaron unos u$s121 millones durante julio.
La nueva financiación será estructurada mediante bonos de colocación privada, con tipo de interés fijo y vencimiento a largo plazo. Según la información difundida sobre la operación, se trata de una estructura destinada a financiar las obras sin trasladar directamente el costo al patrimonio del club.
El modelo financiero del Espai Barça está diseñado para que los nuevos ingresos generados por el complejo deportivo sean utilizados para atender la financiación. El propio club señala que el proyecto se apoya en hospitality, patrocinios y derechos de denominación, ticketing, restauración, museo, visitas y eventos.
De la obra al activo financiero
La apuesta económica del Barcelona consiste, en definitiva, en transformar un estadio que durante años fue principalmente un activo deportivo en una plataforma de generación de ingresos durante los 365 días del año.
El proyecto contempla nuevas fuentes de facturación alrededor del estadio: localidades VIP, hospitality corporativo, eventos, restaurantes, museo, tiendas y acuerdos comerciales.
El club estima que el Spotify Camp Nou podrá convertirse en uno de los principales activos económicos de la entidad una vez finalizada la remodelación. La propia estructura del Espai Barça contempla que el proyecto genere ingresos adicionales para cubrir su financiación.
El problema es que esa transformación todavía debe convivir durante algunos años con el costo financiero de la construcción.
Por eso, el punto de inflexión será la puesta en funcionamiento completa del estadio. El director financiero del club, Sergi Serrano, explicó que mientras el Camp Nou se encuentra en construcción el objetivo pasa por acercarse al equilibrio ordinario, mientras que con el estadio funcionando a pleno rendimiento la expectativa es comenzar a generar beneficios.
El frente comercial y los asientos VIP
Uno de los negocios que el Barça está redefiniendo es el de las localidades VIP. El club arrastra un agujero de unos u$s33 millones derivado del incumplimiento de un socio en una operación de venta de derechos sobre asientos VIP.
El problema involucra 142 localidades, equivalentes a unos u$s164 millones si se toma como referencia el valor agregado de la operación original mencionado en la información del club.
La dirección financiera analiza diferentes alternativas para monetizar esos activos: desde vender nuevamente los derechos preferenciales hasta comercializar las localidades partido a partido mediante precios dinámicos.
La decisión es estratégica porque el nuevo estadio tendrá alrededor de 9.500 localidades VIP. Ese segmento será uno de los pilares del modelo de negocio del Camp Nou y una fuente relevante de ingresos para atender la deuda del Espai Barça.
Un activo audiovisual que perdió valor
No todos los negocios vinculados al Barcelona tuvieron la misma evolución. La entidad también continúa absorbiendo el impacto de la depreciación de Barça Produccions, su brazo audiovisual. Durante la etapa posterior a la pandemia, el club llegó a registrar contablemente unos u$s471 millones de ingresos asociados a la valoración de este activo.
Sin embargo, en los últimos ejercicios se produjeron importantes correcciones de valor. El club reconoció una pérdida de aproximadamente u$s61 millones en 2024-2025 y añadió otros u$s27 millones en 2025-2026.
La estrategia ahora pasa por evitar nuevas depreciaciones y adaptar el negocio audiovisual a un mercado que cambió radicalmente respecto de los años de auge del metaverso y los tokens.
La apuesta de Laporta
El plan económico del Barcelona tiene una lógica clara: utilizar el Camp Nou como una plataforma capaz de aumentar significativamente la facturación y la generación de caja, al mismo tiempo que el club intenta normalizar su situación financiera.
La meta para 2030-2031 es pasar de poco más de u$s1.300 millones de ingresos en el corto plazo a u$s1.673 millones, mientras el EBITDA debería avanzar hasta aproximadamente u$s427 millones.
Pero ese crecimiento tendrá un costo financiero considerable. La deuda agregada ya supera los u$s3.000 millones y el Espai Barça todavía requiere nuevas operaciones de financiación.
El gran interrogante del modelo será, por lo tanto, cuánto de esos nuevos ingresos quedará disponible para el negocio deportivo después de atender intereses, amortizaciones y compromisos financieros.
La apuesta de Barcelona no pasa solamente por construir un estadio más moderno. El objetivo es convertir al Camp Nou en una máquina de generar ingresos comerciales, corporativos y turísticos capaz de cambiar la escala económica del club durante la próxima década.




