Gerlo fue a uno de los jugadores que les rompieron el auto.
El plantel de Quilmes, que marcha último en el Torneo Apertura del fútbol argentino y el sábado sufrió la agresión de la barrabrava, acordó retomar los entrenamientos, pero bajo custodia policial, tras el ataque que sufrió de la barra brava del club.
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El anuncio se realizó tras una reunión entre autoridades del club y de Futbolistas Argentinos Agremiados (FAA).
El plantel había resuelto no entrenarse tras el ataque a pedradas de los barras, el sábado pasado, mientras llegaban en micro de La Plata, tras caer 1-0 ante Gimnasia y Esgrima.
Los fanáticos dañaron además varios de los automóviles particulares de los jugadores del club, cuyo vicepresidente es Aníbal Fernández, jefe de gabinete del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
Los fanáticos siguieron insultando a los jugadores mientras estos se dirigían a la policía para hacer la denuncia.
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