2 de octubre 2010 - 09:42

En el final, River encontró su desahogo ante Banfield

River, que continúa en zona de Promoción, mostró una imagen opaca pero terminó empatando 2-2 ante Banfield, en un partido de la novena fecha del torneo Apertura de fútbol donde lo más rescatable fue la reacción y levantada en el resultado del equipo de Núñez.

Rubén Ramírez, a los cuatro minutos del primer tiempo, y Víctor López, a los 22 del complemento, marcaron los goles de Banfield, mientras que Ariel Ortega, a los 16 de penal, y el paraguayo Adalberto Román, a los 42, ambos en la segunda parte, anotaron sendos empates para River.

El arquero Juan Pablo Carrizo le atajó un penal al mismo Ramírez a los 33 minutos del primer tiempo y dos después fue expulsado el técnico visitante Ángel Cappa.

River, que quedó con 15 puntos, a siete del líder Estudiantes, terminó rescatando una unidad que no mereció pese a su ciega constancia de ataque, pero Banfield, que ahora suma 14, pagó caro el regular el juego y defender tan cerca de su arquero.

Banfield, que no se guardó nada para este partido, salió a llevarse por delante a River y lo arrinconó contra el arco protegido por Juan Pablo Carrizo, responsable directo del primer tanto local.

El arquero se pasó al cortar el centro y perdió la pelota, Sebastián Romero pateó pero Carrizo tapó con el pecho, aunque después no pudo evitar que el mediocampista tire el centro para que Ramírez cabecee al gol.

Ante el nuevo panorama River tuvo que profundizar su idea primaria de manejar la pelota y arrinconar al local con la llegada de los volantes por los costados, pero chocó con un Banfield más aceitado y conducido por un lúcido Walter Erviti.

River se volcó de lleno en busca del empate, mientras que Banfield, que tenía que regular el gasto físico por su doble competencia a nivel local y en la Sudamericana, se refugió cerca de su área y complicó con ataques rápidos.

De una jugada de laboratorio Erviti ejecutó un tiro libre cruzado desde la derecha desde cuarenta metros, Mauro Dos Santos ganó de cabeza y la pelota le quedó a Víctor López, que en el área chica y sin marcas pateó afuera.

River era una suma de voluntades y buscaba sin ideas, acumulando jugadores en ofensiva pero sin ataques claros, ante un utilitario Banfield que preocupaba cada vez que pisaba el acelerador.

Los locales tuvieron la chance de estirar diferencias a los 32 minutos tras una clara falta dentro del área de Carlos Arano sobre `Chirola` Romero, pero el árbitro Sergio Pezzotta no debería haber cobrado el penal por falta previa de Dos Santos sobre del defensor
visitante.

Ramírez se hizo cargo de la ejecución, pero su remate recto al medio fue atajado por Carrizo, que en el rebote tuvo que exigirse para sacar un cabezazo de Emilio Zelaya.

Tras la chance desaprovechada el local supo reponerse a unos minutos de nerviosismo, pero sin pasar grandes sobresaltos ante un River que no entendió que acumular delanteros no era atacar y sólo tuvo una chance de peligro.

Ortega, de floja actuación, ejecutó un córner, Arano peinó en el primer palo, pero en el segundo Mariano Pavone entró solo y no pudo empujarla.

A los 42 minutos se vivió una situación complicada cuando Dos Santos chocó cabezas con Rogelio Funes Mori, cayó al piso desmayado y tras ser atendido en el campo de juego fue sacado en camilla.

En el inicio del complemento los dos mantuvieron sus posturas, Banfield esperando para salir de contra y aprovechar los espacios, y River volcado en ofensiva.

Con el correr de los minutos el partido fue ganando intensidad y River le envió a los locales un aviso de lo peligroso que es defenderse cerca del área con un cabezazo del paraguayo Román que Enrique Bologna sacó al córner.

De ese tiro de esquina, a los 16, los de Nuñez consiguieron su premio a la insistencia cuando Víctor López le cometió un claro penal a Pavone que Ortega cambió por gol con un remate esquinado a la derecha, que el arquero llegó a rozar.

El conjunto local se repuso inmediatamente del golpe. Víctor López, a los 22 se tomó revancha del penal que había cometido y a la salida de un córner anticipó de cabeza en el primer palo y puso el 2-1 ante una débil respuesta de Carrizo.

Desde su refugio en el vestuario, Cappa metió mano en el equipo y sumó gente en ataque con los ingresos de Leandro Caruso y Diego Buonanotte.

La apuesta dio sus frutos y los millonarios arriaron al local sobre el arco de Bologna, que se lució con algunas atajadas pero no pudo hacer nada ante el cabezazo del paraguayo Román, al que diez minutos antes Pezzotta le perdonó una amarilla que era la segunda y expulsión.

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