2 de enero 2002 - 00:00

En Independiente encontraron paz

Finalmente, se aquietaron las aguas en Independiente. La comisión Directiva confirmó a Néstor Clausen y Ricardo Bochini como entrenadores del equipo. En algún momento, precisamente en los últimos días del año que acaba de finalizar, estuvo en dudas su continuidad. Hasta se habló -sin fundamentos, por cierto-de un distanciamiento (o altercado) entre los dos nominados para retomar la tarea cuando tras el receso comiencen los trabajos para encarar el Clausura de 2002, precisamente el día 11 de este mes.

Las diferencias quedaron zanjadas, como consecuencia de la determinación de algunos dirigentes que mediaron y provocaron que «las aguas fueran divididas». Por un lado, determinó las funciones de Clausen, indicando que será el único habilitado para ingresar en el campo de juego, mientras que Bochini dará instrucciones a través de un teléfono celular desde un palco.

En verdad, esta «nueva ubicación de Bochini» no puede dejar de interpretarse como una «pulseada» que terminó en triunfo de Bochini, porque no fue otra cosa que torcerles el brazo a los directivos que no lo querían. Sea argumentando que «era un líder demasiado grande como para exponerse como técnico» hasta los que lo denostaban señalando que «no tenía título habilitante». Parece que esta resolución dejó conforme a los técnicos, y también algunas heridas en algunos directivos desairados.

Mientras el plantel está en etapa de descanso, la comisión directiva se encuentra atenta a algunas informaciones que provienen desde Italia. Se sabe que mañana se abre el libro de pases en el Calcio, y hubo contactos con algunos intermediarios para ubicar rápidamente a Diego Forlán en Lazio.

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