River tuvo una tarde para el olvido, y Estudiantes la aprovechó para ganarle sin atenuantes. Lesionados Ameli y Rojas, River se desarmó en defensa y, cuando trató de armar sus líneas, ya Estudiantes ganaba 2 a 0, después un mal rebote que dio Costanzo le permitió a Maggiolo poner el 3 a 0 y darle el golpe de gracia.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
River sufrió más que una derrota porque -inesperadamente-se le desarmó la defensa. Primero fue Ameli con traumatismo craneano por un choque de cabezas, después Rojas con una contractura (error de Pellegrini al dejarlo en la cancha dando muchas ventajas físicas, tanto que fue responsable de dos goles). El primero Rojas lo metió en contra al desviar un débil cabezazo de Farías y en el segundo cometió el penal. Para sus males faltando 5 minutos lo expulsaron (por primera vez en su carrera) a Fernando Crosa, y ahora Pellegrini tendrá que «apurar» a Vivas (que jugó y se lo notó falto de fútbol) y a Tuzzio para rearmar la línea.
Estudiantes tuvo la virtud de faltarle el respetoa los nombres rutilantes del rival. Carlos Bilardo planteó el partido en la mitad de la cancha con mucha presión por parte de Gelabert y Cardozo, y con Carrusca y Sosa para crear juego.
Estudiantes -en síntesis-supo «leer el partido» y aprovechar la confusión de las lesiones de Ameli y Rojas para atacar por el lado del paraguayo. Así marcó tres goles en 20 minutos y allí Pellegrini se dio cuenta de que estaba dando muchas ventajas defensivas, y para contrarrestar esa situación puso a Mascherano por Rojas y pasó a Pereyra a la última línea.
River intentó reaccionar en el segundo tiempo y tuvo que luchar mucho para superar a dos líneas de cuatro defensivas que le impedían llegar con claridad. Estaba claro que la suerte no estaba de su lado, porque las dos veces que llegó claro, primero el travesaño y después el poste derecho devolvieron remates de Cavenaghi y Coudet.
Estudiantes mantuvo la calma y terminó haciendo circular la pelota hasta que el tiempo se extinguió. El equipo platense fue práctico y pragmático, dos virtudes que siempre fueron motivo de elogios en favor de Bilardo.
Dejá tu comentario