3 de septiembre 2007 - 00:00

ETA volvió a intimidar

Madrid (AFP, EFE) - Una bomba de escaso poder estalló ayer sin causar daños junto a una autopista en la provincia española de La Rioja (norte), mientras que otra autopista en Cantabria tuvo que ser cerrada en un tramo de 2 kilómetros por una amenaza de otro atentado que no se concretó.

Según las autoridades, los episodios se explican en una ofensiva del grupo terrorista vasco ETA para perturbar el regreso de millares de españoles a sus hogares tras sus vacaciones de verano.

Una llamada anónima al organismo vasco de asistencia en rutas, DYA, advirtió de la colocación de un explosivo cerca de la ciudad riojana de Fuenmayor.

Minutos después, otra llamada anónima advirtió de un segundo ataque, aunque no se produjo ninguna explosión.

  • Carreteras cerradas

  • «Suponemos que la autoría de ETA corresponde a este tipo de llamada», dijo un portavoz de DYA.

    En Cantabria (nordeste), la policía tuvo que cerrar un tramo de dos kilómetros en la A-67, cerca de Torrelavega. Otras carreteras en las que supuestamente debían estallar bombas se mantuvieron también cerradas a la circulación.

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