Fair Play exige cumplimiento estricto de legislación
-
Álbum virtual del Mundial 2026: cómo descargarlo, códigos y trucos para conseguir sobres gratis
-
Última fecha del Apertura confirmada: días y horarios de los duelos que definirán los clasificados a playoffs
La Fundación Fair Play (Juego Limpio), que denuncia hechos de violencia en los estadios deportivos y que en mayo de 1998 logró la suspensión del fútbol ante una presentación ante el juez Víctor Perrotta, exigirá ante la Secretaría de Seguridad Interior y el ombudsman de la Nación "el estricto cumplimiento de la legislación vigente para que no se repitan más muertes en el fútbol".
El magistrado ordenó luego el levantamiento de la medida con el condicionamiento del cumplimiento de severas medidas de seguridad por parte de la AFA. El juez ante el incumpliento del máximo organismo del fútbol resolvió suspender el fútbol nuevamente, el 3 de noviembre, -esta vez sólo los torneos de ascenso- por nuevos incidentes producidos en los estadios.
Sólo 24 horas más tarde, y luego de que la AFA influyera nuevamente con sus promesas de mejorar los operativos policiales, Perrotta decidió dar "una última oportunidad" y revocó su resolución.
Entre las medidas exigidas por Perrota, y nunca cumplidas, figuraba la aplicación inmediata del derecho de admisión, la implementación obligatoria de equipos de audio y video en los estadios con capacidad superior a los 25.000 espectadores y la prohibición de venta de entradas durante el día del partido.
La aplicación del derecho de admisión fue la más cuestionada, pues no se estableció nunca de quién era la facultad de denegar el ingreso en los estadios y, fundamentalmente, la dirigencia del fútbol no quiso asumir los costos que podría significar vetar la entrada a las tristemente mentadas "barras bravas".
La causa de Perrotta se convirtió en material de consulta de otros juzgados que debieron intervenir en hechos de violencia cometidos en los estadios de fútbol.



Dejá tu comentario