Cómodo triunfo del dobles argentino en Parque Roca.
La apuesta hizo ruido de entrada nomás. Si bien habían alcanzado las semifinales en Wimbledon el año pasado, justamente habían caído en esa instancia ante Horia Tecau, acompañado en esa ocasión por el sueco Robert Lindstedt. Su último partido juntos había sido en octubre, cuando cayeron en los cuartos de final del ATP 500 de Valencia. Se presumía que la falta de rodaje sería el talón de Aquiles para el dúo argentino pergeñado por Tito Vázquez. Para colmo enfrente estaba Victor Hanescu y Horia Tecau, N°20 del mundo este último y campeones ambos en Acapulco hace dos semanas. Sin embargo, el desafío no pudo haber salido mejor. El punto más duro de la serie, Juan Ignacio Chela y Eduardo Schwank superaron con creces y en sets corridos a la dupla rumana por 6-2, 7-6(8) y 6-1.
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En un Mary Terán de Weiss casi completo y bajo un sol abrasivo, el equipo albiceleste le puso cifra perfecta a la serie: 3-0 ante Rumania, tras los triunfos del viernes de David Nalbandian ante Adrian Ungur y de Juan Mónaco ante Hanescu. Ya clasificados a los cuartos de final, habrá que esperar por el ganador de República Checa y Kazajstán. De todos modos, la Argentina será nuevamente local en Parque Roca.
El punto decisivo fue perfecto para los argentinos. El primer set duró mucho menos de lo pensado. La Argentina consiguió quebrar en el sexto game y se puso 4-2 arriba, luego de un gran revés de Schwank y de otra muy buena devolución de Chela. En el octavo game repitió el quiebre, y cerró el parcial 6-2. La dupla pisó firme de manera casi impensada. El Flaco de Ciudad Evita fue intratable con su derecha desde el fondo de la cancha y el santafecino cada vez que subía a la red era indescifrable para los rivales.
El segundo parcial estuvo acorde a lo imaginado. Fue muy parejo e intercambiaron quiebres. El primero en quedarse con el saque del rival fue Rumania. De inmediato, Chela y Schwank recuperaron y se pusieron 3-3. El fervor del público empezó a mellar el ánimo visitante. Luego, otro quiebre a favor de los rumanos y nuevamente la Argentina emparejó el match: 5 a 5.
El tie-break fue puro suspenso, con final feliz para los argentinos. Una volea de Schwank abrochó el segundo parcial (10 a 8). El público, en permanente estado de excitación, alcanzó el súmmum, con la típica ola humana que no cesaba ni con la intervención del umpire.
Fue un golpe psicológico para Hanescu y Tecau. Dos sets abajo y la dupla argentina que se agigantaba con el correr de las agujas. El tercer parcial fue un show tenístico de los de Tito Vázquez: cerraron el set 6-1, luego de arrebatar tres veces el servicio rumano. Fue una llave impecable para el equipo albiceleste. Otro plan perfecto de Vázquez, como la mayoría de los que planteó desde que asumió ante Holanda, en 2009. Ahora, habrá que aguardar por República Checa o Kazajistán, aunque será un detalle. El Mary Terán de Weiss abrigará la serie en julio y le hará sentir el rigor al que venga.
Como la serie está 3-0 en favor de la Argentina, los dos singles de hoy se jugarán a tres sets. Si bien Tito Vázquez no lo confirmó, es probable que Mónaco y Schwank sean de la partida, ya que Nalbandian tiene una lesión en el aductor y Chela preferiría no arriesgar con vistas al Masters 1000 de Indian Wells, que comienza el próximo jueves. En frente, el capitán rumano, Andrei Pavel, pondría a Adrián Ungur (N°183) y a Victor Crivoi (N°188).
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