Una mega inversión qatarí de 1.149,1 millones de euros colapsó otra vez en Europa tras la inesperada caída de París Saint Germain y el fútbol se pregunta qué sucedió.
Una mega inversión qatarí de 1.149,1 millones de euros colapsó otra vez en Europa tras la inesperada caída de París Saint Germain y el fútbol se pregunta qué sucedió.
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Eliminado en cuartos de final de la Champions cuatro veces (de 2012 a 2016), PSG agravó el fiasco con su tercera eliminación seguida en octavos, pese a una mayor inversión. Barcelona, Real Madrid y Manchester United, respectivamente, dejaron tambaleando el faraónico proyecto de Nasser Al-Khelafi. Fue el club inglés ganando 3-1 con penal de VAR en el minuto final, y tras haber perdido 2-0 la ida en su país, el último escollo en el millonario proyecto del qatarí, que tiene en la gloria internacional la gran cuenta pendiente.
Rey absoluto en Francia, PSG obtuvo en los últimos cinco años igual cantidad de Ligas, cuatro Copas, cinco Copas de la Liga y seis Supercopas, sin embargo, la tercera eliminación consecutiva en Champions League caló hondo y la dirigencia evalúa el despido del director deportivo Antero Henrique, que ya estaba en problemas.
Muchos de sus fichajes quedaron bajo cuestionamiento 42 millones de euros por Javier Pastore, 40 por Lucas Moura, 36 por Julian Draxler y 30 por cada uno de los pases de Ezequiel Lavezzi, Guedes y Krychowiak.
El nuevo entrenador alemán Tomas Tuchel, que llegó procedente de Borussia Dortmund para reemplazar al español Unai Emery, había pedido reforzar el mediocampo con jugadores como Gueye (Everton), Doucouré (Watford) y Thiago Mendes (Lille), pero solo llegó Leandro Paredes por 45 millones, que ocupa un lugar en el banco de suplentes.
La baja forzada de Adrien Rabiot (faltó su temperamento, pero está en larga crisis con el club), llevó a Tuchel a improvisar al zaguero brasileño Marquinhos como acompañante del italiano Marco Verratti, sin mucho éxito.
La política de fichajes provocó acaso superpoblación en ataque con Kylian Mbappé, Neymar, Edinson Cavani y Ángel Di María y una menor calidad para el recambio en zona defensiva, afirman los críticos.
Afectado por arbitrajes polémicos en su primera caída en octavos de la edición 2017 ante Barcelona (había ganado 4-0 la ida y perdió 6-1 en el Camp Nou) y también en la siguiente contra Real Madrid, PSG sufrió además para esta serie la baja clave de Neymar, fichaje bandera.
El brasileño faltó ante Real Madrid y ahora contra Manchester United, y en esta última eliminación se sumó Cavani, aunque ese argumento contrasta con el hecho de que su rival inglés llegó a París con diez bajas.
El baile de carnaval de Neymar (ahora furioso por el VAR) e imágenes de estas horas de Rabiot celebrando la caída reflejan también alguna crisis de conducción dirigencial en el club parisino.
Y sin Cavani, fracasó la alternativa natural de recambio (Choupo-Moting llegó tras descender con Stoke City en la Premier League) y Tuchel corrió por momentos a Mbappé de 9, con Draxler por detrás, pero a veces demasiado solo, extrañando a Neymar y a Cavani.
Mbappé, igualmente, vivió acaso su primer gran golpe en su notable carrera y él mismo fracasó cuando resbaló y tenía todo a su favor para definir el duelo del miércoles en París.
Falta de tradición, de temple para administrar un resultado es lo que también se le achaca al club parisino, aunque justamente el gran fiasco ahora lleva el sello del experimentado arquero italiano Gianluigi Buffon.
Fue grosero el error del exarquero de Juventus en el rebote que permitió un gol de Romelu Lukaku cuando PSG tenía el partido bajo su absoluto control.
La poca competitividad que su poderío encuentra en la Ligue 1 (lleva 17 puntos de ventaja a Lille en el campeonato actual, y con un partido menos) acaso termina perjudicándolo a la hora de enfrentar a rivales europeos más poderosos, dicen especialistas.
La eliminación en martes de Real Madrid, el gran campeón de cuatro de las últimas cinco ediciones de la Champions, parecía allanar el camino de PSG, pero el trono europeo sigue siendo esquivo al millonario sueño qatarí.
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